Honduras
El desastre en que se encuentra la red vial capitalina es visible en el centro de la ciudad.
Enormes agujeros amenazan con convertir en caminos de terracería las principales calles del centro histórico de Tegucigalpa, la calle que conduce al estadio Nacional Tiburcio Carías Andino y las que conducen a Comayagüela, entre otras.
A diario, decenas de denuncias llegan a las oficinas de EL HERALDO exigiendo a las autoridades que enfrenten este problema. Aunque ya se habla de un presupuesto de 200 millones de lempiras para reparaciones, los capitalinos hacen como Santo Tomás: "Hasta no ver, no creer".
Miles de conductores que circulan a diario por esas zonas de la ciudad deben hacer verdaderas maniobras para llegar a su destino en las enormes filas que se forman a causa de los agujeros.
Entre baches, tragantes sin tapaderas y conductores abusivos, circular por la zona implica estrés, gasto de tiempo y de combustible.
"Por el mal estado de las calles, debo cambiarle cada tres meses los amortiguadores a mi unidad", aseguró Rafael Galo Zúniga, taxista que recorre frecuentemente las vías que conducen al centro.
Uno de los lugares más conflictivos es la calle que viene del Estadio Nacional y que pasa por la parte de atrás del Congreso Nacional, en varios tramos el pavimento es inexistente y al final del puente La Isla hay dos tragantes sin tapadera, lo que obliga a los conductores a compartir un solo carril, causando un gran embotellamiento.
Según Galo Zúniga, este sector de la ciudad se encuentra en pésimo estado "hace aproximadamente tres años, desde la última vez que fue reparado", dijo.
Otro de los lugares que también presenta problemas es el lado este del puente Mallol, en donde también se encuentran dos tragantes sin tapaderas que provocan que los usuarios de este acceso conduzcan cuidadosamente y a vuelta de rueda. "No solo estos tramos de la capital se encuentran en mal estado, a cualquier lugar que vaya se va a encontrar con un bache del que puede escapar, pero después puede caer en otro igual o peor", continuó el conductor.
Una de las avenidas que presenta severos daños en su capa asfáltica es la Paz Barahona en la que se encuentran algunos baches que frenan la circulación de automóviles. "A las autoridades le pedimos que inviertan en la ciudad, que utilicen los impuestos que pagamos para el bien de todos", dijo María López, una capitalina que circulaba hacia el centro en su vehículo. Capitalinos como ellos esperan que la relación positiva que existe entre el alcalde capitalino y el presidente Porfirio Lobo Sosa sea el primer paso para obtener los fondos que permitirán recuperar la red vial.