Honduras
Durante 48 horas o más, decenas de familias que residen en colonias aledañas al cerro Juana LaÃnez y el sur de la capital no tendrán agua.
Como si no bastaran los racionamientos producto de la severa crisis de agua que atraviesa la ciudad, la situación se agudizó dramáticamente ayer con la ruptura de una tuberÃa madre conectada a la lÃnea primaria de conducción de la represa La Concepción.
En cuestión de segundos, la calle principal de la colonia El Prado, a inmediaciones de Mega Larach, se convirtió literalmente en una enorme laguna.
Los borbollones de agua corrÃan sin piedad por la vÃa alterna de terracerÃa que rodea el hospital psiquiátrico Mario Mendoza, que fue donde se rompió la tuberÃa.
Desde las 5:20 de la mañana que se reportó el incidente hasta pasadas las 7:00 AM que las cuadrillas del SANAA lograron cerrar todas las válvulas, se perdieron alrededor de 7.2 millones de litros del preciado lÃquido.
Todos los comercios de la zona quedaron momentáneamente sin agua. Inclusive en el Centro de Capacitación Especial del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa), ubicado a unos metros del percance, se tuvo que enviar a los alumnos a sus casas por la falta de agua.
El lodo y las piedras que arrastró la corriente dejaron incomunicada la calle por varias horas, hasta que con maquinaria pesada se logró retirar el sedimento del pavimento, habilitando de nuevo el paso vehicular.
Decenas de capitalinos que iban temprano a sus trabajos tuvieron que hacer malabares para no hundirse en el mar de lodo en que quedó convertida la zona.
Alarmante situación
La cuota del desastre la están pagando los capitalinos que residen en las colonias aledañas al cerro Juana LaÃnez, a quienes de inmediato se les suspendió el servicio de agua.
El SANAA debe reprogramar el calendario de racionamientos del barrio Morazán, La Guadalupe, El Prado, la Quezada, la Miramontes, Alameda y Loma Linda, entre otros sectores, para evitar que se queden sin agua lo que resta de la semana.
Pero el impacto también repercutió en la zona sur de la capital. Colonias como Loarque, 15 de Septiembre, La Satélite, Jardines de Loarque, Altos de ToncontÃn, Santa Rosa y RÃo Grande tampoco recibieron agua el dÃa que indica el calendario.
"A las colonias que les tocaba hoy (ayer) recibir el vital lÃquido se les interrumpió el servicio y el de mañana (hoy) se les interrumpe. Significa que a esta gente solo le llegará una vez el agua en esta semana", informó Tomás Romero, técnico del SANAA.
Ante la magnitud del problema, los técnicos del SANAA optaron por aislar la zona del cerro Juana LaÃnez para trabajar en la reparación del tuberÃa de grandes dimensiones.
Sin embargo, se necesitan al menos dos dÃas más para que esté en funcionamiento de nuevo. Francisco Zepada, jefe del Departamento de Operaciones del SANAA, detalló que tardarÃan unas 48 horas para completar la reparación debido a que la presión del agua dañó los anclajes construidos con cemento y hay que hacerlos nuevamente.
"El anclaje se tarda unas 24 horas, pero hay que dar un tiempo de fraguado de un dÃa más antes de habilitar el servicio", indicó, lo que significa que en la zona de El Prado la situación podrÃa normalizarse hasta este viernes.
El incidente
Según las autoridades del SANAA, el colapso de la tuberÃa se debió a los trabajos de pavimentación de la calle que se realiza en la zona. El portavoz del ente, Allan Aragón, dijo que el incidente pudo evitarse si la empresa Centro de Construcciones de Honduras (CCH), que es la que ejecuta la obra vial, hubiese avisado con anticipación que una máquina habÃa dañado esa tuberÃa.
"Lo que sucedió es que con la excavación la empresa contratista dejó la tuberÃa expuesta y con la presión del agua al habilitar el servicio se desacopló por completo", explicó.
Las autoridades del SANAA ya se reunieron con los contratistas de la obra, quienes deberán asumir los costos de la reparación. No es la primera vez que ocurre este hecho en la zona de El Prado. Recientemente, dos cuadras más arriba del hospital Mario Mendoza, y justo en la misma lÃnea primaria de conducción, se produjo la ruptura de otra tuberÃa madre que inundó la zona.