Honduras
La garantía de concluir en febrero de 2009 el corredor San Francisco se quedó solo en tibias promesas firmadas en papel.
A un año y tres meses, de que los vecinos de más de 16 colonias afectadas con el atraso de la obra, paralizaron por seis horas el pesado tráfico en la zona, y "comprometieron" a las autoridades de Soptravi a culminarla, el proyecto sigue estancado en un 60 por ciento de ejecución.
La justificación de la Empresa Constructura Ingenieros Calona (Incah), fue el lento procedimiento en el desembolso de fondos.
Para ese entonces, la constructora aseguró que solo les habían entregado 15 de los 33 millones de lempiras que estaba valorado el proyecto.
Alegaron que el presupuesto era demasiado corto, pues se tenía que realizar obras adicionales.
Jugoza ampliación
Sin embargo, al cierre de la cuarta legislatura, se aprobó en el pleno del hemiciclo, la jugosa ampliación del presupuesto de diversas obras de infraestructura, incluyendo la pavimentación de la San Francisco.
Según el diario oficial La Gaceta del pasado 14 de enero, el contrato original valoraba la ejecución de la obra en 33 millones 230 mil 674 lempiras, pero se amplió a 71 millones 812 mil 462 lempiras, es decir que se elevó en un 115 por ciento.
Pero, con ampliación del presupuesto y el atraso de más de un año, los más de 600 mil habitantes que se han visto afectados, siguen pagando las consecuencias de la irresponsabilidad.
El nuevo contrato incrementó el costo de las estructuras de pavimento de 13 a 28 millones de lempiras, donde actualmente solo se observan algunos detalles concluidos, como aceras, pasamanos, cajas pluviales y un kilómetro de calle pavimentada.
Además, la instalación de agua potable se elevó de 1.2 millones de lempiras a 5.2, el sistema de alcantarillado sanitario, cuyas tuberías aún no se terminan de colocar, ascendió de 1.8 a 7.3 millones de lempiras.
El sistema pluvial, reporta un incremento de presupuesto de 3.6 millones a 13 millones de lempiras. El señalamiento vial, que también estaba incluido en la obra y no es nada adicional, se mantiene en 138 mil lempiras.
Según el detalle del proyecto publicado en La Gaceta, lo que varió el precio en la obra fue la cantidad de detalles a construir. Lo interesante es que el proyecto comprende los mismos 2.5 kilometros de longuitud acordados en un inicio.
Sin embargo, la explicación que brindaron los funcionarios de Soptravi cuando se les consultó, fue que se cambio el contrato de servicios.
"El costo del contrato aumentó por obras adicionales que no se contemplaban como la instalación de alcantarillado sanitario, aguas negras y alumbrado eléctrico", explicó Alberto López, supervisor de la obra por parte de la Secoyco S de RL.
Mientras tanto, Walter Maldonado, director de Carreteras de Soptravi, confió a EL HERALDO que en esta semana pedirá un informe detallado de los avances de la obra, los contratos y gastos de la misma para pedir la conclusión de la obra en dos meses más.
Recientemente, el diputado Miguel Angel Gámez, denunció que en los contratos de carreteras y obras publicas, se quintuplicó el monto inicial.
"Habrá que investigar por qué en estas obras se multiplicaron por cinco y por diez sus costos", reiteró.
Se anuncian tomas
Los moradores de esas zonas humildes del norte de la capital, podrán no comprender el lenguaje técnico de los ingenieros del proyecto, pero sí observan y hasta califican de inalcanzable la obra, por lo poco que hasta ahora se ha hecho.
Y por enésima vez, la paciencia vuelve a agotárseles. Cansados de esperar la pavimentación de sus desastrozas calles, los vecinos consultados por EL HERALDO amenazan con tomarse de nuevo los accesos de sus colonias.
Pero esta vez, aseguran que no bajarán la guardia, hasta que las nuevas autoridades de Soptravi, quienes heredaron el problema generado por el ex ministro, Rosario Bonano, les concluya la obra.
Los inconvenientes son de orden técnico y por falta de pagos, informó Mario Calona, encargado de Incah.
Además, comentó que no es fácil ejecutar el proyecto porque no es tierra, sino roca la que se labró.
Desmienten que exista alguna irregularidad en la ejecución del proyecto y que la constructora "no se ha comido el pisto como la gente piensa, sino que está bien invertido, porque la comunidad es la mejor vigilante.
El proyecto
La obra comprende una ruta de 2.5 kilómetros y se ha trabajado en poco más de un kilómetro, a un año tres meses de haberse finalizado el plazo de entrega.
Debido al bloqueo de las calles, muchos de los habitantes deben caminar al menos 500 metros para acercarse a los lugares donde todavía transitan los buses.
Este proyecto inició en 2007 y estaba previsto para concluirse en 12 meses. Durante todo este tiempo transcurrido, los vecinos se han tomado las calles, han denunciado en innumerables ocasiones el atraso de la obra, e incluso han llegado hasta las oficinas de Soptravi para presionar a los funcionarios, pero ya no están dispuestos a esperar más.