Honduras
Oración, abstinencia y caridad son tres aspectos básicos a los que Emérita López se apegará para vivir la cuaresma.
Y es que a partir de hoy, el calendario litúrgico nos marca un nuevo tiempo, 40 días que la Iglesia denomina Cuaresma y en los que el pueblo cristiano católico, particularmente capitalino, está llamado a transitar por el camino de la conversión.
La temporada de Cuaresma, que tiene sus referencias en las Sagradas Escrituras, inicia hoy con el Miércoles de Ceniza y viene a concluir antes de la Misa de la Cena del Señor, el Jueves Santo.
Los signos
Entre los signos visibles que denotan la presencia de la Cuaresma, es el color morado con el que a partir de hoy se vestirán los altares de las iglesias capitalinas.
Este es un color que tiene mucha representación, ya que viene a ser una fusión del rojo y el azul, que significa preparación, transformación y penitencia. Esto es volverse humilde y sencillo ante el pecado cometido.
"Durante este tiempo de Cuaresma, la Iglesia nos manda a hacer un ejercicio de 40, que bien puede recordarnos el tiempo que Jesucristo estuvo en el desierto antes de comenzar con su ministerio", declaró el presbítero Maximiliano Orellana, colaborador de la Parroquia Nuestra Señora de Suyapa.
El sacerdote también refirió otros antecedentes en los que la Biblia hace alusión a la Cuaresma, entre estos los 40 años que el pueblo de Israel transitó por el desierto antes de llegar a la tierra prometida y los cuatro siglos que se mantuvo en cautiverio.
En los oficios litúrgicos de este día, a los católicos se les impondrá sobre la frente una cruz de ceniza, con la que se le recordará su origen que de la tierra es y a la tierra volverá.
La ceniza se obtiene de las palmas de coyol que fueron bendecidas en la solemnidad del Domingo de Ramos, la Semana Santa anterior.
La Cruz de ceniza también le indicará al cristiano que está invitado a vivir un tiempo de gracia basado en la oración, la abstinencia o ayuno y la caridad.
"La Cuaresma nos llama a vivir un tiempo de austeridad, no hay que confundirlo con tristeza, aquí se nos invita a hacer una revisión de nuestra fe, de las obras buenas que podemos poner a disposición de los demás para lograr nuestra conversión", declaró Orellana.
Asimismo, indicó que esta es una época propicia para hacer obras de misericordia en favor de los más necesitados, pobres y desvalidos.
"Una vez que se nos imponga la cruz de ceniza sobre nuestra frente, se nos va a recordar que hay que arrepentirnos y creer en el evangelio. Debemos tener presente que venimos del polvo y que en polvo nos convertiremos, además que es importante hacer cambios en nuestra vida y dejarnos transformar por el amor de Dios", recomendó, el sacerdote.
A medida que se avanza en el tiempo cuaresmal, van apareciendo signos nuevos como el bautismo, un sacramento que a través del agua que es muestra renovación y salud.
Con la Cuaresma también queda suspendido el Himno de Gloria, que es una alabanza a Dios, este vuelve a entonarse con júbilo y alegría en la vigilia del Sábado Santo.
A partir del Miércoles de Ceniza los católicos cristianos tendrán a sus disposición 40 días, que representan un tiempo de gracia y bendición.