Honduras
Se han convertido en pequeños defensores y protectores del medio ambiente.
Plantando árboles y limpiando en zonas donde hay agua, como la cuenca de las represas La Concepción y Los Laureles, los bomberos infantiles realizan cada fin de semana una ardua labor digna de ser imitada.
Unos 120 niños capitalinos están cumpliendo su sueño. Vestidos con el uniforme color beige o azul con las insignias que identifican al Cuerpo de Bomberos, forman parte del semillero de este cuerpo de socorro.
Las actividades, que se desarrollan todos los sábados, tienen su punto de encuentro en el cerro Juana Laínez.
Firmes como soldados listos para la lucha, los pequeños reciben instrucción desde medidas de seguridad antiincendios en sus hogares, charlas de primeros auxilios, defensa personal, valores familiares y sobre sus deberes y derechos como niños, entre otros.
“Cada aspirante se forma bajo una disciplina militar para tener un mayor compromiso con la institución y la sociedad”, dijo Sofía Umanzor, presidenta de la unidad de Bomberos Infantiles.
Preservar el medio ambiente y aprender a reciclar son sus metas, las que no solo se quedan en palabras, sino que se ponen en práctica, como este fin de semana que plantarán árboles en La Tigra, con el apoyo de Larach & Cía.
Los pequeños héroes tienen edades de entre 7 a 10 años, pero el semillero cuenta con menores de hasta cuatro años, como es el caso de Diego Andrés Cruz, que a su corta edad tiene todo el empeño de convertirse en un bombero.
“Me quemé con un fósforo en mi casa y quería aprender a como cuidarme”, dijo el menor, quien está orgulloso de ser bombero.