Honduras
La medida de habilitar pozos que contribuyan a reunir los 500 litros por segundo que se necesita integrar a la red de distribución recibió ayer una inyección de cinco millones de lempiras.
La transferencia fue hecha por la SecretarÃa de Finanzas como parte del apoyo al Plan de Emergencia 2010-2011 que recientemente presentó el SANAA en reunión de consejo de ministros. La buena noticia surgió el jueves luego de una reunión entre el gerente del ente autónomo y el titular de Finanzas, William Chong Wong.
Ricardo Velásquez, subgerente del SANAA, informó que en la reunión se abordaron tres ejes de prioridades que tienen que ver con la emergencia: obras para la captación del vital lÃquido, protección de las cuencas y la perforación de pozos.
"Esta es las primera fase que se contempla dentro del Plan de Emergencia y que depende mucho de los fondos nacionales; los acercamientos con la SecretarÃa de Finanzas son positivos y ya logramos una transferencia de cinco millones de lempiras que se utilizarán en el equipamiento de pozos", manifestó el subgerente.
Velásquez informó que el próximo miércoles entra en funcionamiento el pozo ubicado en la colonia Satélite, que de acuerdo a las pruebas proporcionará ocho litros por segundo, que representan de 110 a 115 galones de agua por minuto.
Respecto a los dos pozos ubicados en el sector de Los Laureles, están pendientes del resultado de las pruebas que permiten verificar si el agua es apta para el consumo humano.
El funcionario anunció que a mediano plazo se contempla desarrollar un proyecto que consiste en aprovechar las aguas que caen en la época de lluvias, particularmente en la represa Los Laureles.
"Aquà se ejecutará el proyecto de traspaso de las aguas que rebosan de Los Laureles, para llevarlas al aireador de La Concepción. Además se conectará una lÃnea paralela al rÃo Jiniguare de Ojojona, asà inyectaremos a La Concepción cuatro millones de metros cúbicos", declaró Velásquez.
La crisis de agua sigue latente: el vital lÃquido llega dos veces por semana a los hogares capitalinos, mientras las represas disminuyen sus niveles debajo del 40 por ciento.