Honduras
El dÃa esperado llegó. Las donaciones de personas, empresas e instituciones comienzan a estar por fin en las manos de niños de escasos recursos, sedientos de educación.
La Maratón del Saber de Soli-Diario benefició a la primera comunidad con la entrega de útiles escolares.
La primera escena de la campaña, que suma su sexto año consecutivo, se desarrolló en la escuela rural mixta Ramón Rosa, de la aldea Sabaneta, localizada en el municipio de Reitoca, Francisco Morazán.
Hasta esta remota y apacible comunidad de calles polvorientas, donde apenas circulan vehÃculos, llegó Soli-Diario.
Después de recorrer aproximadamente 55 kilómetros, atravesando el municipio de Ojojona, los primeros útiles estaban listos para ser entregados.
DÃa de sorpresas
En el interior de la escuela 130 menores y tres maestros: Diana Banegas, Erick RodrÃguez y Rosa Ferrera, al igual que algunos padres de familia, aguardaban a los visitantes.
La alegrÃa fue mayor cuando Don Lápiz y Don Borrador, las consentidas mascotas de la campaña, hicieron su ingreso al centro escolar.
"Buenos dÃas señores, ¿cómo están?. Este es un saludo de amistad, muchas gracias por la ayuda, buenos dÃas señores cómo están", decÃa el estribillo de una alegre canción entonada por alumnos, para darle la bienvenida al equipo de Metro de EL HERALDO.
Luego de formarse en ordenadas filas, los alumnos uno a uno recibieron los ansiados útiles escolares.
La sorpresa de Adelina Núñez Amador fue grande cuando don Lápiz le entregó una mochila, cuadernos de tareas, dibujo y caligrafÃa, entre otros materiales.
Es asà como Adelina, de 11 años y una aventajada alumna del cuarto grado, ya no tendrá que llevar sus útiles escolares dentro de una bolsa plástica que de tanto uso luce desteñida.
Adelina vive en la comunidad de El BaÃs, para llegar a la escuela tiene que recorrer de lunes a viernes dos kilómetros.
El polvo del camino se impregna en sus pies, apenas protegidos por unas gastadas sandalias de hule, como único par de calzado. Llena de emoción y agradecimiento, Adelina tomó su mochila y sus útiles.
En las mismas condiciones en que vive esta pequeña también se encuentra la mayorÃa de los alumnos.
Todos se ven obligados a caminar largas distancias para llegar a la escuela, ya que provienen de aldeas retiradas de Reitoca como el Verdugo y Las Uvas, entre otras.
La alegrÃa para los 130 alumnos de la escuela Ramón Rosa no terminó con la entrega de útiles escolares, también reventaron piñatas conteniendo dulces.
Un pequeño campo ubicado frente al centro educativo y a inmediaciones de la iglesia, se convirtió en una verdadera fiesta. Las piñatas fueron colocadas en una de las ramas de un robusto árbol de amate.
Con mensajes como "Gracias por su valiosa ayuda", "El principio de la educación es predicar con el ejemplo" y "Bienvenidos a la escuela Ramón Rosa" acompañados de sonoros aplausos, el personal docente, alumnos y padres de familia premiaron la entrega de útiles escolares.
Esta es la primera escena de la obra de Soli-Diario que ha sido posible gracias al apoyo de los fieles lectores, empresas e instituciones privadas que, al igual que EL HERALDO, extienden su compromiso con el futuro de Honduras: los niños.
Pero no todo es alegrÃa. Estos menores ya tienen una mochila, cuadernos y lápices. Pero su escuela está en ruinas, ya no es un sitio seguro para ellos.
El centro, que funciona desde el 2001, se ha convertido en una amenaza, las aulas lucen deterioradas, el techo está cubierto apenas por algunas láminas de asbesto quebradas, está a punto de caer sobre la cabeza de los alumnos.
Además, no cuenta con el mobiliario necesario, las mallas que cubren el cerco perimetral, como también la cocina están deterioradas. Con urgencia hace falta construir un salón de clases.
El personal docente, alumnos y padres de familia hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que de inmediato atiendan este problema.