Honduras
El fondo de su pequeña pila con capacidad para cinco barriles comienza a presentar fisuras por la resequedad. Y no es para menos, doña Estela Sánchez, vecina del sector 6 de la colonia Villa Nueva, lleva exactamente un mes 10 dÃas sin recibir el vital lÃquido.
Esta humilde capitalina asegura sentir que literalmente vive en un desierto ante tanta escasez y su agonÃa cada vez se vuelve más intensa.
La preocupación que siente aumentó ayer al conocer que desde ayer, el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) anunció que la severa crisis de agua que azota la ciudad los ha obligado a abastecer vÃa cisternas a 29 colonias de la ciudad que están dentro de la red de distribución.
"Si ahorita que no habÃa tanta crisis ha sido muy difÃcil para nosotros recibir agua una vez por mes, Dios mÃo, no quiero imaginarme qué va a ser de nosotros ahora que nos den el agua mediante un carro", exclamó casi aterrorizada.
últimas determinaciones
Las autoridades del SANAA ofrecieron ayer una conferencia de prensa para informar sobre las últimas decisiones que se han tomado para ahorrar agua a fin de que dure por lo menos hasta junio próximo.
El hecho de que los embalses que abastecen la ciudad del vital lÃquido estén alcanzando niveles por debajo del 36 por ciento, obligó al SANAA a revisar el programa de racionamientos, en donde a partir de hoy habrá una nueva redistribución en los horarios del servicio.
Las autoridades del ente determinaron universalizar el proceso de abastecimiento a dos veces por semana, con una frecuencia promedio de 10 horas.
La medida más alarmante es que durante esta segunda quincena de marzo -y con vÃsperas a ampliarse- unas 29 colonias se abastecerán a través de carros cisternas, ya que las condiciones de racionamiento actual no permiten llegar hasta las partes altas de la capital.
"A estas 29 colonias no nos queda más que abastecerlas mediante cisternas de acuerdo a las necesidades que vayan demandando, pero siempre bajo el régimen de dos veces por semana", explicó Velásquez.
Otra de las modificaciones es el caso puntual de las colonias comprendidas entre La TravesÃa y La Sosa, las que hasta la semana pasada recibÃan agua dos dÃas de por medio.
Ahora tendrán que someterse a la medida universal de dos veces por semana, ya que la planta de El Picacho, que es de donde se abastecen, también va en decadencia. Hasta ayer este afluente natural de agua reportaba una disminución del 38 por ciento en su capacidad.
Las modificaciones del programa de racionamiento están proyectadas hasta junio próximo, ya que los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) es que comience a llover a finales de mayo.
Sin embargo, el programa estará siendo sometido a revisión cada 15 dÃas.
"Si todavÃa a junio no hay lluvias, todo el remanente de los embalses tendrá que ahorrarse de otra manera. Los racionamientos y frecuencias serán más severas hasta la presencia de lluvias", advirtió Francisco Zepeda, jefe de operaciones y distribuciones del SANAA.
El funcionario aclaró que la aplicación de un racionamiento hasta de dos veces por mes será en el caso extremo si el verano se prolonga.
Por ahora dijo que es muy temprano especular un escenario tan crÃtico como este.
Protestan por racionamientos
La PolicÃa desalojó a un centenar de pobladores que se tomaron por una hora y media la entrada a la colonia El Manantial y obstaculizaron el libre tránsito por la carretera del sur.
Los vecinos se lanzaron a la entrada principal de la residencial, situada a 16 kilómetros del Loarque, debido a que se agudizó el racionamiento de agua potable. La administración de la residencial informó que ahora recibirán el vital lÃquido solo los dÃas miércoles y domingos y ya no dÃa de por medio.
Según el comunicado emitido por la administración, se han secado los pozos que abastecen de agua a la colonia.
Los vecinos manifestaron su malestar mediante la toma de la entrada a la colonia. La PolicÃa Nacional intervino y de manera pacÃfica dialogó con los pobladores, quienes desalojaron de inmediato la vÃa.