Honduras
La caravana de La Maratón del Saber continúa imparable.
La misión es dibujar sonrisas en las caritas inocentes que se iluminan al tener en sus manos una mochila, un cuaderno, un lápiz o un borrador.
La ruta para hacer llegar la mayor cantidad de útiles escolares continuó en la escuela 11 de Julio de la comunidad de El Rebalse, municipio de Reitoca, en el departamento de Francisco Morazán.
La mañana era calurosa, los rayos del sol daban directamente sobre las cabezas de los 105 escolares que junto a sus maestros y padres de familia esperaban con ansias la anunciada visita de Soli-Diario.
Cordial recibimiento
Por fin el momento esperado llegó. Después de recorrer 90 kilómetros, donde la mayor parte del trayecto se hace por polvorientas calles de tierra, el vehículo que transportaba los útiles y el equipo de EL HERALDO se estacionó frente al centro escolar.
Los primeros en bajar y hacer su arribo fueron Don Lápiz y Don Borrador, las consentidas mascotas de La Maratón del Saber.
Con aplausos y gritos los menores recibieron a los visitantes. Alumnado y personal docente realizaron un acto especial para dar la bienvenida al equipo de Soli-Diario.
Luego de entonar las notas del Himno Nacional, hacer una emotiva plegaria al Creador, la profesora Karen Vásquez dio las palabras de bienvenida al equipo de este rotativo.
"Agradecemos profundamente la visita de los señores de EL HERALDO, que han atendido nuestra petición de traer útiles escolares a esta pobre comunidad", expresó.
La nota alegre la imprimió el grupo Renovación Escolar, quienes con instrumentos improvisados elaborados con pequeñas latas conteniendo piedras y viejos recipientes entonaron lo mejor de su repertorio: "Gracias El Heraldo", "La gaviota" y "Zancudito loco".
Luego del emotivo recibimiento, Karla Esther Flores, Lesman David Isidro, Sara Yamileth García y así el resto de los alumnos de la escuela 11 de Julio recibieron sus útiles escolares.
No se trata solo de una mochila conteniendo cuadernos, lápices, colores y borradores, entre otros materiales.
Dentro de ellas también van buenos deseos y el compromiso de empresas e instituciones solidarias que al igual que EL HERALDO apoyan la educación de menores con limitaciones económicas, pero con grandes sueños y aspiraciones.
Y para hacer de esta entrega de útiles un día feliz e inolvidable, los pequeños quebraron una piñata llena de dulces.
De regreso a sus hogares los pequeños estudiantes de El Rebalse cargaban con orgullo sobre sus espaldas sus mochilas y materiales escolares que les permitirán continuar recibiendo el pan del saber.