Honduras
El desorden vehicular en el centro histórico de la ciudad tendrá que ser atendido por las autoridades competentes.
A raíz de los severos daños que el tránsito de buses provoca a los edificios arquitectónicos declarados patrimonio cultural, la Comisión Ciudadana del Centro Histórico del Distrito Central demandó ayer que, de inmediato, la Dirección Nacional de Transporte y la Alcaldía Municipal prohíban la entrada de buses al centro de la ciudad.
Asimismo, la comisión pidió la reubicación de microbuses "rapiditos" y buses con servicio ejecutivo cerca de la ex antigua Casa Presidencial, en las inmediaciones de la Isla.
Según las autoridades del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), las unidades del transporte urbano provocan daños enormes a los edificios patrimoniales del casco histórico, los que están amparados por la Ley de protección del patrimonio cultural de la nación.
Daniela Navarrete, gerente de conservación del IHAH, informó que han interpuesto una denuncia formal ante el Ministerio Público para que mediante una resolución legal se saque de circulación el transporte pesado del centro de la capital.
Aseguró que de continuar con la circulación de buses en plena plaza, se agudizarán las fisuras y el resquebrajamiento de las paredes de los emblemáticos edificios del sector, como la Casa Ramón Rosa, el Correo Nacional, la Biblioteca Nacional y el mismo Palacio Municipal, entre otros.
"La Dirección de Transporte es la llamada a hacer respetar una ordenanza decretada desde la administración del ex alcalde Miguel Pastor", sentenció Navarrete. Indicó que la Fiscalía Especial de protección a las etnias y patrimonio cultural ha comenzado a investigar los daños en el centro de la capital.