Honduras
Guacerique II se ha convertido en la frase mágica que parece le pondrá fin al problema del agua en la capital.
Construir la represa es la solución a largo plazo para decirle adiós a las sequÃas venideras y suplir la demanda del 1.5 millones de capitalinos.
Sin embargo, detrás de este proyecto de gran envergadura, hay varios factores a tomar en cuenta.
Uno de ellos es que en la zona donde se estipula ejecutar el proyecto residen decenas de familias que se verÃan obligadas a emigrar y que, en total, se tendrÃa que invertir un estimado de 70 millones de dólares en indemnizaciones.
Doña Vicenta Sánchez, de 58 años, es una de ellas y está dispuesta a dejar el lugar donde ha vivido más de tres décadas si le ofrecen otro sitio donde vivir.
"Con mucho pesar dejarÃa este lugar donde hemos crecido como familia, pero si es lo mejor para los capitalinos, no hay que oponerse, siempre y cuando nos reconozcan monetariamente", detalló esta capitalina residente de la aldea El Ocotal, carretera a Las Tapias.
Pero en ese sector hay aproximadamente 360 personas que tendrÃan que emigrar si se llegase a construir Guacerique II, con una capacidad de 82 millones de metros cúbicos, tal como lo estipula el proyecto inicial.
Sin embargo, por los altos costos de una represa con este tamaño, las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) han considerado reducir la capacidad de 45 a 50 millones de metros cúbicos, que encierra el presupuesto que están exigiendo al Gobierno Central.
"Lo que está más al alcance y que está más avanzado es Guacerique II.
Finalmente se habÃa contemplado esta represa con una capacidad de 82 millones de metros cúbicos pero, por condiciones de la misma zona y los costos de indemnización, se contempla una represa pequeña de menor captación y que estamos hablando de unos 45 a 50 millones de metros cúbicos a un costo de 175 millones de dólares", dijo Danilo Alvarado, titular se esa entidad.
Conclusión del diseño
Declaró que aún no han definido el diseño final y que para eso, como parte del Frente Ciudadano por el Agua, están a la espera de la asignación de mil millones de lempiras por parte del gobierno central.
"Hay que definir todavÃa los diseños, eso tiene que quedar muy claro, seguimos trabajando para ver cuánto serÃa el área a inundar o de impacto, cuál será el tipo de modelo de construcción y para eso ya hemos hecho solicitudes de financiamiento al Congreso Nacional, Poder Ejecutivo y SecretarÃa de Finanzas para ya tener una idea verdadera del proyecto", afirmó Alvarado.
Previo a la construcción de este nuevo embalse, el gerente del SANAA destacó que el proyecto debe socializarse aún con las personas a indemnizar.
Si se construye Guacerique II, con una capacidad de 50 millones de metros cúbicos, el área a inundarse serÃa aproximadamente de 400 hectáreas.
De ser asÃ, tendrÃan que hacer pago de servidumbre a los dueños de algunas industrias y viviendas particulares, incluso una parte de la carretera, para eso se habilitarÃa la vÃa detrás de las instalaciones del Comité Permanente de Contingencias (Copeco).
Para realizar una obra de esa magnitud, Alvarado comentó que es preferible hacer una licitación con una constructora que cuente con personal experimentado y con el conocimiento en construcción de represas en otros lugares.
A la vez, dijo que esperan construir el nuevo embalse con la asignación de fondos en estos cuatro años del perÃodo gubernamental de Porfirio Lobo.
A criterio del gerente de SANAA, el pago por servidumbre no es tan dificultoso ya que cuando se construyó el embalse Los Laureles, el general Juan Alberto Melgar Castro era dueño del terreno y se indemnizó.
Similar situación pasó cuando se construyó la represa La Concepción, donde habÃa una comunidad entera y se trasladó a otro sitio.
Presupuesto escaso
El SANAA actualmente cuenta con un presupuesto anual de mil millones de lempiras. Los costos operativos de ese ente son cubiertos con la venta de servicios, como agua a través de la red de distribución y de los llenaderos.
También están los costos de inversión que son financiados por organismos extranjeros y con fondos del gobierno central.
Para poder atender la emergencia, las autoridades del Servicio Autónomo están solicitando 303 millones de lempiras adicionales al CN para atender las emergencias.
Como medida a corto plazo está la incorporación de pozos cuyo equipamiento es oneroso, asimismo, darle mantenimientos puntual a Los Laureles y en un perÃodo de uno o dos años, construir un transvase de esta represa a La Concepción.
Entretanto, las autoridades del SANAA, como una medida primordial por parte de la población, promueven el ahorro del agua. También han anunciado que regularán a los comerciantes de agua para que no hagan clavos de oro con los capitalinos.