Honduras
Las lluvias que cayeron sobre la capital fueron como un bálsamo curativo.
Los incendios forestales y de zacateras que mantenían ocupado al Cuerpo de Bomberos fueron aniquilados por el agua.
Óscar Trimino, vocero de ese cuerpo de socorro, dijo que las lluvias redujeron de manera sorpresiva la incidencia de incendios.
"En las últimas 48 horas no detectamos ningún reporte de incendios forestales ni zacateras en la ciudad. Obviamente no podemos dejar de recordar que el Viernes Santo, antes de que empezara a llover, estábamos tratando de controlar un enorme incendio en un sector del cerro Triquilapa y Agua Blanca, carretera a Valle de ángeles", detalló Triminio.
Según autoridades de este cuerpo de socorro, de no haber sido por la lluvia que cayó de una manera inesperada en la ciudad, más de 10 casas hubiesen sido afectadas por las llamas.
En este siniestro se perdieron más de 70 hectáreas de bosque, aunque las autoridades del Cuerpo de Bomberos afirman que en comparación con 2009 hubo una reducción en los siniestros ocurridos durante la Semana Mayor.
Durante toda la semana se atendieron 19 incendios forestales contra 54 ocurridos el año pasado en la capital y 122 en todo el país.
Triminio sumó, además, las 41 zacateras, en su mayoría en predios baldíos que tuvieron que ser sofocadas por los bomberos.
Pero no todo fue fuego, la lluvia, casi considerada milagrosa, que cayó sobre la ciudad el fin de semana provocó inundaciones menores en los sectores 2 y 3 de la colonia Villa Nueva, debido a tragantes atestados de basura. No se reportaron pérdidas humanas.
Las autoridades del Cuerpo de Bomberos hicieron un llamado de atención a la población para que se limpien los tragantes y cunetas cercanos a sus viviendas, para evitar que se forman especies de diques cuando llueva y provoquen inundaciones.
"No podemos hacer dos cosas a la vez, nuestras cuadrillas están entrenadas para rescatar a las víctimas, no para limpiar las viviendas donde habitan capitalinos inescrupulosos que son incapaces de limpiar los desechos de sus casas", dijo molesto el vocero.
Los bomberos no reportaron ninguna incidencia en las zonas de riesgo de la ciudad, propensas a deslaves como la Guillén, El Edén o La Cabaña.