Honduras
Una convulsión social sería el resultado si la capital no es favorecida con copiosos inviernos, este y el próximo año.
Pero peor se vuelve el panorama si en la ciudad se presentan dos veranos intensos consecutivos y las represas salen de operación por falta de agua, ya que los capitalinos tendrán que emigrar.
Ni más ni menos, así de catastrófico, como si esto se tratara de una película de ciencia ficción, así son los vaticinios que hacen los expertos en agua, sobre las consecuencias que traería para los pobladores del Distrito Central.
Y es que la crisis del preciado líquido mantiene en zozobra a la población que está siendo abatida por los racionamientos y la sequía.
El técnico en hidrología y master en ingeniería ambiental, Rodolfo Ochoa, detalló a EL HERALDO que este 2010, ha sido uno de los años más críticos que han tenido los capitalinos en el suministro de agua.
El experto comentó que la crisis aumenta, debido al crecimiento exorbitante de la población y por el fenómeno natural "El Niño".
"La crisis de la capital aumenta por dos aspectos: por el crecimiento poblacional de la capital y por fenómenos naturales como "El Niño".
Este fenómeno puede ser satisfecho por el cambio que ha existido en el clima, pero el crecimiento poblacional no se puede detener y se da de forma desordenada", acotó.
La capital crece aproximadamente 20 mil personas por año, incluyendo a cientos de compatriotas que emigran del campo a la ciudad por la falta de una fuente de trabajo en sus lugares de origen.
Esto repercute en la distribución del preciado líquido, pues en la actualidad apenas se cubre el 50 por ciento de la población, comentó Ochoa.
"Más personas siguen utilizando las mismas fuentes, por lo que se van reduciendo las horas de servicio cada vez más, hay un desorden territorial terrible y preocupante", dijo.
Destacó que hace 18 años la cantidad operativa del agua igualó a la población existente en la capital.
A partir de entonces comenzó el racionamiento del vital líquido y se ha ido disminuyendo el servicio desde 24 horas al día a menos horas y con ello, el incremento de días sin servicio.
El hidrólogo detalló que al no tener agua hay insalubridad, a la vez, una epidemia de enfermedades gastrointestinales y de la piel, principalmente en los barrios marginales.Pero no solo Ochoa mostró su preocupación ante la crisis de agua.
La ingeniero civil, Olga Méndez, ex sub gerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), vaticinó que de haber un mal invierno este año y dos veranos intensos consecutivos, definitivamente ambas represas saldrían de funcionamiento y que con una ciudad sin agua, los capitalinos no tendrían más remedio que emigrar.
"La situación es bastante delicada. En este momento estamos dependiendo del invierno que llegue en mayo o abril, al darse dos veranos intensos, este y el otro año, habría que pensar en evacuar la ciudad", afirmó.
Otra consecuencia dramática que se avecina, de no darse el invierno en abril, según Méndez, es que el SANAA tendrá que realizar racionamientos más severos, lo que sería bastante crítico para la población.
"El SANAA tiene mucha capacidad en manejar este tipo de racionamientos, lo están haciendo de una manera muy planificada y esperamos que se pueda salir adelante", auguró.
Histórica crisis
Ambos expertos en agua coinciden en que en años anteriores no ha habido una situación similar. Todo lo contrario, el año pasado los embalses que abastecen la capital rebosaron, incluso causaron inundaciones.
Actualmente, la represa Los Laureles cuenta con 3.3 millones de metros cúbicos y la Concepción está en un 35 por ciento de su capacidad y sin lugar a duda, las recientes lluvias han favorecido más a la planta potabilizadora de El Picacho, elevando su generación de agua a 638 litros por segundo.
Pero la interrogante de los capitalinos es si el SANAA podrá seguir repartiendo agua por medio de carros cisternas con el bajo nivel de las represas.
El hidrólogo Ochoa, afirma que "se puede entregar agua en carro cisterna, aunque baje el nivel no habría problema, el problema es por tubería, por la presión de agua, que no llega especialmente a zonas altas".
Urge un nuevo embalse
Ambos expertos están de acuerdo en que la apertura de pozos por parte de este ente autónomo, es solo un paliativo que no cubrirá la demanda de los 1.5 millones de capitalinos y que únicamente ayuda un poco a solventar la crisis.
Asimismo, coinciden en que una solución para suplir la demanda actual es la construcción de un nuevo embalse, pero que esta opción ha dejado de ser necesaria para convertirse en más que urgente.
"La construcción de un nuevo embalse era para ayer, es más que urgente, tiene que ser una fuente superficial, el agua subterránea es, en su mayoría, agua contaminada porque hay fugas en el sistema de agua negras", acotó Méndez.Ante la sequía, estos expertos recomiendan a la población el ahorro y el reciclaje del agua y que aunque llueva, debe mantenerse esta cultura permanentemente.
Exigen más apoyo del Gobierno Central
Varios integrantes del Frente Ciudadano por el Agua solicitan más apoyo por parte del Gobierno Central. Como parte de la sociedad civil, expresaron en la reunión pasada del frente ciudadano, su descontento por la falta de interés que presta el Gobierno Central a la emergencia en la capital de Honduras.
Afirmaron que la indiferencia se ve reflejada en las reuniones de Consejo de Ministros, pues no abordan con amplitud la problemática. Además, solicitan la reactivación del Consejo Nacional de Agua y Saneamiento (Conasa) ante la crisis.
El hidrólogo Rodolfo Ochoa, manifestó que es necesario que el gobierno y sus instituciones a nivel ministerial y descentralizado como el SANAA, unan esfuerzos junto a la Alcaldía, y fuerzas vivas en la solución de la crisis del agua.