Honduras
El inicio del invierno está marcado desde el sábado anterior en el calendario. Las primeras lluvias que cayeron ese día en la ciudad, ya empezaron a quitarle el sueño a los capitalinos que residen en las zonas de riesgo.
Aunque las autoridades del Comité de Emergencia Municipal (Codem), aseguran que están preparadas para hacerle frente al invierno, darse cuenta que 72, de los 1,396 kilómetros cuadrados que conforman la capital, están sitiados por 13 quebradas y 14 ríos enchina la piel.
Y el panorama se pinta aún más desolador, cuando el mismo director del Codem, Roberto Mendoza Garay, dice que el 80 por ciento de la ciudad está en riesgo.
A esta escalada de noticias nada alentadora se suman las 18 fallas geológicas que cruzan la ciudad y que son responsables de la vulnerabilidad a deslizamientos que ocurre en un buen porcentaje en los 140 barrios y colonias.
Agua y tierra
Además del problema que se enfrenta en El Bambú, que según Sandra Rivera, oficial del Programa Cambio Climático, de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA), es una zona en activación, propensa a deslaves.
Pero la historia real es otra. Ni los estudios ni haber declarado esta y otras zonas como El Berrinche y La Cabaña, como inhabitables, ha logrado que miles de familias abandonen sus casas.
La explicación es sencilla: han aprendido a convivir con el riesgo, aunque de ello dependan sus vidas.
Ese es el caso de doña Nicolaza Hernández, una capitalina que reside en el barrio Morazán y que cada invierno pasa en vela sus noches con el temor de que la quebrada La Orejona inunde su humilde hogar.
"Desde que empieza a llover, aquí nadie pega los ojos, no dormimos con miedo de despertar con el agua al cuello", dijo con tristeza.
De acuerdo con Mendoza Garay, El Sapo y La Orejona, son las quebradas que más daño causan en la ciudad.
La primera, que nace en Comayagüela, afecta unas 20 colonias, incluyendo los seis mercados, que han sido sacudidos durante años por las inundaciones.
Aunque se construyó un canal de alivio para evitar su fuerza destructora, el mal manejo que los capitalinos le dan a la basura, provocó inundaciones en los mercados en mayo de 2009.
La Orejona, por su parte, es la más caudalosa de la ciudad, la prueba es que inunda cada año el sector denominado Los Jucos, en el barrio Morazán. Este afluente crece y se desarrolla, al llegar al río Chiquito, que cruza entre otros, el barrio La Hoya.
Ambas quebradas, junto a los ríos Chiquito y Choluteca, y zonas propensas a deslaves como El Bambú, Guillén, El Reparto por Arriba y la Canaán, son los sectores donde el Codem mantiene una mayor vigilancia.
¡Preparados!
La buena noticia para los capitalinos es que las autoridades del Codem, aseguran que se han tomado las suficientes y debidas medidas de prevención para hacerle frente al invierno y a su anunciada temporada ciclónica.
"Nos hemos preparado, no queremos hacer ningún tipo de especulación sobre cómo serán las condiciones lluviosas, pero ya tenemos disponibles 400 albergues en toda la ciudad. Solo le pedimos a la población tomar conciencia, no tirar basura en las calles que pueda tapar los tragantes", dijo Mendoza Garay.
Los 11 a 15 miembros de cada uno de los 176 Comité de Emergencia Local(Codel), han sido capacitados en rescate de personas y primeros auxilios, entre otros.
También cuentan con mapas que indican las rutas de escape al momento de un desastre. Además a 35 de ellos, ubicados en las zonas mayormente vulnerables, se les ha equipado con más de 40 aparatos de comunicación, donados por el gobierno de China Taiwán y la Alcaldía Municipal.
El equipo de comunicación consiste en sistema de radiobase, sirena, parlantes y megáfono.
Pero 176 Codel no son suficientes. El codem hace fuertes llamados para que más capitalinos se sumen para formar estos grupos de respuesta.
La meta es llegar a conformar 500 Codel.
Prevención en escuelas
Un nuevo aporte a la prevención es el programa Escuelas Protegidas, donde en centros educativos públicos, los maestros están enseñando a los niños a saber cómo actuar en caso de desastre.
Se hacen simulacros de desalojo por rutas de evacuación creadas por las mismas autoridades de la escuela y se habilitan salidas de emergencia.
"Es importante trabajar con los menores de centros educativos, ya que la finalidad del programa es buscar la autonomía, que estén preparados en caso de que llegue el momento de hacer verdadera evacuación.
La meta es llevar el programa a todas las escuelas de la capital", explicó.
Plazas comerciales
Los mercados de Comayagüela, también son considerados zonas de riesgo Jacobo Siwadi, de la unidad de Desechos Sólidos de la comuna capitalina, detalló que la disminución de inundaciones en esas plazas, ha sido gracias a un manejo de la basura.
Desde hace unas semanas, esa unidad realiza operativos de limpieza en la zona.
"Los vendedores han cambiado su conducta, la recolección de desechos bajó en un 25 por ciento", explicó Siwadi.
En los operativos de limpieza se utiliza una máquina recolectora y empleados de dos microempresas de barrido
"Las labores de limpieza se realizan todos los días, pero se intensifican los fines de semana. De 10 toneladas diarias que salían, ahora se han reducido a 6, gracias en muchas ocasiones al cambio de actitud de los vendedores", concluyó.