Honduras
La música es un instrumento idóneo que facilita el aprendizaje en los seres humanos, aseguran varios estudios.
Y esta técnica será bien aprovechada por los alumnos del instituto psicopedagógico Juana Leclerc, por su capacidad de influir biológica, emocional y mentalmente.
El aporte es de los voluntarios de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), quienes han hecho posible el uso de esta metodología educativa.
Recientemente los voluntarios japoneses impartieron un taller de capacitación sobre el alto valor pedagógico que la música tiene en los niños con discapacidades a los docentes del centro educativo.
Según Chida Mikasa, una de las voluntarias, "los niños se vuelven más positivos sobre su aprendizaje cuando este incluye música", ya que los estimula de una manera que clases sencillas no logran hacer.
Las actividades están hechas para estimular la creatividad y otras maneras de aprendizaje.
Estudios indican que la música desarrolla la capacidad de atención y favorece la imaginación; estimula la concentración y la memoria a corto y largo plazo y desarrolla el sentido del orden y del análisis.
Asimismo, JICA hizo entrega al instituto un equipo pedagógico a través del programa de asistencia Sonrisa para Todos, que consiste en la recolección de artículos que ciudadanos japoneses donan al país.
"Son verdaderamente joyas que nos van ayudar muchísimo", destacó Marlen Gonzales, directora del Juana Leclerc, una institución sin fines de lucro generadora de igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad.