Honduras
No se trataba de neblina, sino del humo de un viejo autobús de la ruta urbana que en apenas unos minutos contaminó el ambiente mientras circulaba por el bulevar Los Próceres.
Estas unidades, la mayorÃa ataúdes rodantes, se han convertido en las principales responsables de la contaminación en la ciudad.
"Es exagerado, apenas se puede respirar, el humo es negro y espeso y es una amenaza para la salud de los capitalinos", dijo José Francisco GarcÃa, un conductor que circulaba por el bulevar Los Próceres.
Peligro sobre ruedas
Este automotor no es el único, decenas de estos transitan por las calles de la capital dejando a su paso el humo contaminante.
"Aquà nadie hace nada, los operativos de tránsito son flor de un dÃa y no se vuelven a acordar de continuarlos. Creo que es necesario que estos buses sean retirados de circulación antes de que ocurra una desgracia", continuó el denunciante.
El humo de la unidad impregnó el ambiente y permaneció durante varios minutos, causando daños a la salud de los peatones que transitaban en ese momento por la calle.
Las cifras de la Dirección General de Transporte indican que hay inscritos dos mil buses de transporte urbano.
Aunque cada año esta dependencia de la SecretarÃa de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) realiza una revisión de unidades, las mismas latas viejas en mal estado siguen circulando por las calles.
"Es necesario que se haga algo pero que sea definitivo, es increÃble que buses que amenazan con caer en pedazos circulen por las calles", concluyó GarcÃa.