Honduras
Osvin Rivera es el maestro más joven de la capital.
A sus 12 años, este pequeño en tamaño, pero grande en solidaridad, deja por un rato su papel de alumno para convertirse en docente.
Mientras sus compañeritos disfrutan del recreo, en un improvisado jardín del patio escolar, Osvin le enseña lo que sabe a Jheyson López sobre la suma de decimales que su maestra recién acaba de explicar.
Por iniciativa propia, y con la firme meta de que su amigo y vecino obtenga un lugar en el Cuadro de Honor y que sea buen alumno, Osvin sacrifica parte de su recreo para ayudarlo a comprender el mundo de las matemáticas.
Y es que, como los apóstoles de Jesús, 12 niños del sexto grado de la escuela 11 de Junio de la colonia Nueva Suyapa, dejan a un lado el lápiz y el cuaderno para tomar la tiza y el borrador para dar reforzamiento a los compañeros que tienen dificultad para aprender.
Se les conoce como tutores, pero estos niños con excelencia académica prefieren llamarse "padrinos de clases".
Y es justo lo que son, ellos velan porque sus pupilos aprendan cada lección y no importa si es a costa del recreo.
"A mí me encantan las matemáticas, las siento bien fáciles y cuando mis compañeros no comprenden, les ayudo a estudiar para que cuando vayamos al colegio tengamos la base que necesitamos", dijo con orgullo Osvin Rivera.
Una exitosa técnica
Desde hace cinco años, la profesora de sexto grado, Lesby Matute, implementó esta técnica de estudio que le ha permitido bajar a cero las cifras de alumnos aplazados al final del año escolar.
Los niños más listos de la clase apadrinan a sus compañeros. La meta es nivelar a los 40 alumnos de la clase.
"Son nueve varones y tres niñas. Ellos compiten entre sí para reforzar la mayor cantidad de compañeros. Como premio a su solidaridad estamos planeando un paseo, los tutores tienen algunos privilegios", dijo la maestra.
El resultado es tan satisfactorio, que hay casos en que algunos pupilos sacan mejores notas que sus tutores, pero eso los motiva a aplicarse más en el siguiente bimestre. Las tutorías son dos veces por semana en las casas de los alumnos y a diario en la escuela.