Honduras
La guerra al Aedes aegypti está declarada. La Alcaldía continúa con los operativos de limpieza e intervención en solares baldíos.
Estas actividades también comprenden el retiro de contenedores y chatarras que están alojados en estos predios.
Y es que la intensión es destruir en su totalidad el ciclo del zancudos, en aquellos sitios donde proliferan los criaderos.
La meta
El edil Ricardo Álvarez informó que la meta es intervenir al menos mil solares al mes y así apoyar a la población en su lucha contra el mortal dengue.
"El enfoque y nuestra meta es llegar a mil terrenos mensuales con la intervención para lograr con esto apoyar fuertemente a la población capitalina en el planteamiento que ha hecho el presidente de la República", explicó.
Asimismo, anunció que a la fecha van arriba de 800 solares baldíos intervenidos.
Ayer se procedió a un intenso operativo de limpieza de varios predios en sectores de la colonia Loarque, especialmente en uno de ellos, que se ubica a inmediaciones de la cancha de la Conapid, que se encuentra invadido de maleza.
Respecto a la respuesta por parte de los dueños de solares, el alcalde manifestó que ha existido displicencia por parte de los dueños de los mismos, como si no se dieran cuenta de que más del 50 por ciento de las muertes por dengue ocurren en la capital.
"La gente sigue indiferente, como que no se dieran cuenta de que de las 18 muertes que van en el país, el 50 por ciento vienen de la capital", señaló.
Declaró además que a la hora de aplicar multas a los dueños irresponsables no le temblará la mano, ya que quien está en riesgo es la población capitalina.
"Queremos decir que no se trata solo de aplicar multas a los dueños de los solares baldíos por su irresponsabilidad, se trata de salvar vida", enfatizó.
Para estos operativos de limpieza de predios baldíos, la ciudad se ha divido en cuadrantes que están siendo debidamente supervisados.
También se está atendiendo las zonas donde hay solares en las inmediaciones de los centros educativos, pues el transmisor del dengue se ha convertido en el enemigo número uno de los escolares.