Honduras
"La topografía de Comayagüela es pareja, las calles son más anchas y rectas, mientras que Tegucigalpa es quebrada, con callejuelas, donde no previeron que iban a necesitarse avenidas amplias", declaró Julio Segovia, quien descansaba en una de las bancas del parque La Libertad.
El capitalino, de 79 años, hizo una breve comparación de las ciudades gemelas que hoy conforman la capital de Honduras.
Mientras interrumpía su buena acción de dar de comer aproximadamente a cuatro docenas de palomas, que puntualmente lo esperan al mediodía en el parque La Libertad; Alberto Cruz, de 75 años, con medio siglo de vivir en Comayagüela, manifestó que ambas ciudades son incomparables. Admitió además, que siendo distintas la una de la otra no dejan de ser bellas e imponentes.
Del mismo criterio es Josefina Zúniga, habitante del barrio Las Delicias, para ella vivir en Tegucigalpa desde hace 60 años le da autoridad para decir que es una ciudad que guarda sus tradiciones especialmente, para épocas de Semana Santa y Navidad, que han tenido mucho desarrollo y que Comayagüela no se queda atrás.
Origen histórico
¿Quien diría que dos ciudades con marcadas diferencias en su origen histórico y aspecto geográfico fueran gemelas?
Juntas conforman la capital de Honduras: tienen el privilegio de acoger en su suelo a 1.5 millones de habitantes. De la antañona Real de Minas se tienen registros desde el año 1578 y de Comayagua La Pequeña, desde 1650.
Siendo gemelas son tan distintas, incluso en el santo patrón que las protege.
A los de Tegucigalpa los ampara la audacia y valentía del príncipe guerrero de las milicias celestiales: San Miguel Arcángel, cuya fiesta se celebra el 29 de septiembre.
En cambio los de Comayagüela depositan su confianza en la Inmaculada Concepción de María, a quien se le rinden honores el 8 de diciembre.
La historia revela que el origen de Tegucigalpa se fundamentó en la actividad minera, que era dirigida por los españoles. Desde luego, para el desarrollo de estas actividades se requería de mano de obra, los españoles hicieron traer indios.
De acuerdo a las disposiciones impuestas por los españoles, los indios no vivían en el mismo pueblo.
"Tegucigalpa es la ciudad de los blancos y Comayagüela es el pueblo de indios, ellos aportaban la minería para Tegucigalpa, además ahí está la agricultura y la ganadería para sostener a las dos comunidades", informó la historiadora Daniela Navarrete.
Otra diferencia encontrada entre las ciudades gemelas, y quizá la más relevante, es la geográfica. Tegucigalpa se levantó sobre terreno montañoso no apto para licitación de la ciudad.
Los españoles acostumbrados a fundar sus ciudades en valles o planicies, tal como ocurrió con Comayagua y Gracias.
"En Tegucigalpa no fue así, da la casualidad que las minas estaban en las montañas, entonces ahí ponen el campamento minero, entonces Tegucigalpa está en un terreno bastante abrupto y accidentado. En cambio como el origen de Comayagüela no es la minería, escogieron partes más planas y propicias para el asentamiento humano", explicó Navarrete.
En cuanto al aspecto político, Tegucigalpa fue declarada capital de Honduras en 1880, diez años después, en 1890, se integra a Comayagüela.
"En 1938, en el gobierno de Tiburcio Carías Andino se decreta la creación del Distrito Central, conformado por Tegucigalpa y Comayagüela", manifestó la historiadora.
Dependencia
Gemelas tan distintas, pero dependen tanto la una de la otra; para comunicarse basta con cruzar los puentes, tal es el caso del puente Mallol, que simboliza la unión de las dos ciudades.
Con el paso de los años ambas ciudades han desarrollado una relación de complementariedad histórica.
Bien se afirma que Tegucigalpa no produce sino que necesita de su hermana Comayagüela para subsistir.
Asimismo, en el siglo XVIII familias emblemáticas de Tegucigalpa se trasladaron a vivir a Comayagüela, entre estas los Durón, los Reina y los Navarro.
Sobre ambas ciudades el edil Ricardo Álvarez declaró que no existen diferencias entre una y otra. "Obviamente Comayagüela necesita más, por ser más grande y es donde están concentradas las colonias de escasos recursos y es a donde estamos poniendo atención en este momento", señaló el edil.
Las ciudades gemelas atesoran monumentos valiosos de espléndida arquitectura que son parte del patrimonio monumental: iglesia Inmaculada Concepción, Catedral San Miguel Arcángel, Teatro Nacional Manuel Bonilla, Escuela Nacional de Bellas Artes, Parque Central, Parque La libertad, entre otras.
Así son Tegucigalpa y Comayagüela, ciudades de grandes contrastes y belleza.