Honduras
Los escombros aún pesan sobre la ciudad.
Ya pasaron casi dos meses desde que el devastador paso de la tormenta tropical Agatha azotó la capital y esta aún no se levanta de su desgracia.
Las labores de reconstrucción están detenidas. Y aunque ha habido acciones, estas no han sido suficientes para que la infraestructura de la ciudad se levante de entre el lodo y los escombros.
MarÃa Antonia Romero, de 52 años, aún no pierde la esperanza de que la calle que conduce a su vivienda en la colonia Sagastume sea reparada.
Motivada por las fuertes lluvias de Agatha, la falla geológica de El Berrinche se activó agrietando la vÃa y dejándola intransitable.
"Durante las últimas lluvias, primero de Agatha y después de Alex, la calle se derrumbó y no hay paso para carros. Pero este derrumbe es viejo y las autoridades no han podido hacer nada para solucionarlo", dijo la humilde capitalina.
Las acciones
Las autoridades aseguran que las obras de reconstrucción se han hecho en base a prioridades.
Los primeros trabajos incluyeron labores de limpieza de escombros y basura de la zona del puente El Chile y el sistema de aguas lluvias.
Y la readecuación de la primera planta del mercado La Isla, cuyas obras, con las que se pretende convertir ese espacio en un parqueo, han avanzado en un 75 por ciento, según las autoridades.
"La ciudad presenta enormes problemas, hemos delimitado áreas de acción en ciertos lugares y en otras estamos esperando estudios técnicos que nos digan qué hacer, ya que la inversión es enorme", manifestó Carlo Balletta, director de Infraestructura Vial de la AlcaldÃa capitalina.
Según Balleta, solo recuperar la zona de lo que queda del gimnasio Rubén Callejas Valentine, supera los 3 millones de lempiras. Las autoridades de la comuna aseguran que están invirtiendo entre 10 y 15 millones de lempiras en obras de rehabilitación después del paso de la tormenta tropical Agatha.
Desde trabajos de remoción de tierra, habilitación de pasos en la colonia MiramesÃ, La Isla, la zona del rÃo Choluteca y el puente El Chile, entre otras.
"Los recursos pueden parecer pocos, pero la urgencia de establecer una respuesta inmediata ante las enormes necesidades nos hizo priorizar", continuó Balletta.
Los problemas
Los puntos álgidos incluyen daños en tuberÃas de aguas negras, cuya vida útil expiró hace mucho tiempo, lo que contribuye al problema de las inundaciones.
A esto se suma que el Comité de Emergencia Municipal (Codem) solo cuenta con un presupuesto de tres millones anuales para hacerle frente a las inundaciones, el cual expiró hace meses.
"Los pocos recursos nos limitan a realizar acciones rápidas ya que en muchas ocasiones no podemos actuar rápidamente como quisiéramos", se quejó Roberto Mendoza Garay, gerente del Codem.
Doña Carmen Alonzo, de 53 años, tiene más de 15 años de vivir en barrio El Chile
y se sigue preguntando si seguirá utilizando una vÃa alterna para trasladarse al centro de la ciudad, después de casi dos meses que el puente sucumbió a las inundaciones.
"Creo que como capitalinos ya nos estamos acostumbrando a vivir con el peligro, cuando las lluvias comienzan solo nos queda esperar con nuestras cosa en la calle, las autoridades llegan al lugar solo para ver lo que ha pasado. Creo que este es un cÃrculo vicioso donde todos participamos", expresó Alonzo.
Y es que "vivir con el riesgo" es una frase a la que se están acostumbrando los capitalinos, cuyo premio de consolación son dos meses de renta y la promesa de una vivienda como parte de un programa para los más pobres.
Según el alcalde capitalino, Ricardo álvarez, "los trabajos los estamos efectuando, no podemos movilizar a 300 mil personas que residen en zonas de riesgo y entregar una casa a cada quien, creo que los programas de vivienda por parte del Estado y algunas organizaciones no gubernamentales vendrÃan a solventar un poco la necesidad de estas personas", dijo el edil.
Las autoridades del Codem han comenzado un plan de vigilancia en las zonas identificadas con mayor problema por desprendimiento de tierra.
Sumado a estas acciones de supervisión directa en las zonas con mayor influencia como El Bambú, la Guillén La Obrera y Ulloa, que son los lugares donde se han presentado en las últimas semanas un mayor movimiento de tierra debido al agua que se encuentra en el subsuelo.
Las autoridades aseguran que las obras de recuperación avanzan a paso lento porque están esperando el resultado de los estudios que indiquen dónde se pueden realizar trabajos y dónde no para no poner en riesgo la inversión.
Se estima que para los próximos meses las autoridades edilicias estarán realizando cambios en la zona del mercado La Isla, convirtiendo la primera planta en un estacionamiento de carga y descarga para vehÃculos pesados.
Con esta acción se asegurarÃa que los 300 vendedores que ocupaban esos lugares en la actualidad no vuelvan a sufrir la pérdida de sus mercaderÃas.
Mientras tanto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estima que las lluvias continuarán registrándose de una manera periódica.
Luis Corea, pronosticador de turno, manifestó que para este fin de semana podrÃan presentarse lluvias para horas de las tarde y noche.