Honduras
La Virgen de Suyapa recibió en su Santuario al santo de Turín.
San Juan Bosco se despidió ayer de la comunidad salesiana hondureña y católica en general con una misa solemne en la casa de la Patrona de Honduras.
El Santuario fue insuficiente para albergar la enorme cantidad de feligreses que despidieron con flores, besos, oraciones, cantos y hasta lágrimas del santo de la juventud.
La eucaristía que inició a las 10:00 de la mañana y fue dirigida por monseñor Darwin Andino, obispo auxiliar de Tegucigalpa y concelebrada con varios sacerdotes, recunió a
autoridades civiles, militares, religiosas y cientos de creyentes abarrotaron el santuario para despedir a Don Bosco.
El presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, su esposa y parte de los miembros de su gabinete estuvieron presentes en el acto. El momento más esperado por los creyentes llegó cuando las reliquias hicieron su arribo al templo.
Un ambiente de regocijo se apoderó de los creyentes cuando la urna que contiene parte de los restos y una escultura del tamaño natural de Don Bosco, hicieron su ingreso en una solemne procesión hasta el altar mayor.
La solemne eucaristía fue el acto de veneración con el que la comunidad salesiana rindió tributo a su fundador.
Fervor católico
Con velas, retratos, lágrimas y alabanzas, los creyentes rindieron homenaje al hombre de campo que dedicó su vida a salvar el alma de miles de jóvenes de Europa y Latinoamérica.
Aquellos a quienes más amó: los jóvenes, le brindaron todo su cariño con vítores y dulces frases de admiración. Los estudiantes de los institutos María Auxiliadora y San Miguel custodiaron sus restos hasta la Fuerza Aérea Hondureña donde se despidió de sus devotos.
La urna partió El Salvador donde continúa su gira por 130 países.