Honduras
Dicen que las malas noticias son las primeras que llegan, pero las buenas se les adelantan en EL HERALDO.
Y es que la enorme sonrisa cargada de positivismo que resaltaba ayer en la cuadriplana de este rotativo, ubicada en los puestos de venta del diario, no tuvo competencia. Los capitalinos se sacudieron el estrés de leer y escuchar tanta noticia negativa con la refrescante cuarta edición especial de Metro día positivo, la nueva apuesta del diario de mayor influencia en el país.
Aparte, pudieron disfrutar su lectura con un dulce que estratégicamente regalaron los canillitas a quienes compraban el diario.
La aceptación de esta forma diferente de ver la noticia es evidente. Los lectores se muestran satisfechos de saber que en medio de tantos problemas que agobian a la ciudad, en cada barrio o colonia hay un ciudadano haciendo obras positivas en favor de los demás.
El Ciudadano Ejemplar Metro, los súper héroes que a diario libran una lucha, dispuestos a acabar con el dengue o las señoras que a través de huertos cosechan esperanzas para sus familias fueron inspiración para muchos y el toque de positivismo para los capitalinos.
Las autoridades locales no se quedaron atrás y reaccionaron al Día Positivo.
"No hay nada mejor que comenzar la semana con buenas noticias. Este tipo de publicaciones deben aparecer más a menudo, estamos en el derecho de recibir buenas noticias todos los días", expresó Fabricio Guillén, juez de Policía Municipal.
Y justo en nuestra edición especial positiva, que se publica todos los primeros lunes de cada mes y todos los días, muchos medios influyentes, cuestionaron la manía de la prensa nacional de destacar solo lo malo que ocurre en el país, como si no hubiera nada positivo.
El enérgico cuestionamiento que hizo en su editorial una radio capitalina al decir "acaso no hay noticias positivas", afianzó aún más nuestra misión y la responsabilidad no solo de ser formadores de opinión, sino orientadores de las masas.
"Son únicos para impresionar y mostrarnos la noticia diferente, eso nos gusta y qué bueno que haya periodistas que se pongan en el lugar de uno. Ya no queremos malas noticias", comentó doña Fidelina Vásquez, una capitalina entrevistada en el centro de la capital.