Honduras
A sus 91 años, don Carlos Moncada tiene que trabajar. Aunque no tiene ni la fuerza ni la energía que le acompañaba en sus años mozos y el andar de sus pies cansados lo evidencia, asegura que aún dentro de él hay un gran coraje que lo motiva a seguir luchando.
Además, no había llegado a la etapa de la adolescencia cuando ya se ganaba la vida como ayudante de albañilería, por lo que dejar de trabajar sería una frustración.
Así como don Carlos, en el Distrito Central hay unas 23 mil personas de la tercera edad laboralmente activas, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
En varios sectores se ven muchas personas que pasan de los 60 años desempeñando diversas actividades.
Y es que para muchos, acostumbrados a la faena, se les hace difícil depender de otros; y prefieren laborar que descansar.
Mes del Abuelo
En el marco de conmemorarse en agosto el mes de la Familia en el que se celebra el Día del Abuelo, hay tantas interrogantes por despejar, especialmente si se cumple lo que estipula la Ley Integral del Adulto Mayor.
Esta ley que promueve el mejorar la calidad de vida propiciando formas de organización y participación del adulto mayor, que permitan al país aprovechar sus experiencias y conocimientos.
Para que ello se cumpla, es necesario en Honduras, particularmente en el Distrito Central, la creación de mecanismos donde a las personas de la tercera edad se les garantice no solo la subsistencia en cuanto a su calidad de vida, sino que sean útiles a la sociedad.
Una de las formas más idóneas de hacer sentir a los adultos mayores que aún son útiles a la sociedad es dándoles la oportunidad de compartir sus experiencias; ser modelos a seguir para las futuras generaciones.
Población longeva
Las estadísticas del Registro Nacional de las Personas (RNP) reportaban a principios de 2009, unos 82 mil personas, conformando la población longeva de la capital.En 2006, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) realizó la 32 Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples, la que indicó que el adulto mayor representaba el 7.4 por ciento de la población hondureña, es decir unos 542 mil 712.De esta cifra, el 47 por ciento, o sea 256,020, son hombres y el 53 por ciento, o sea 286,691, mujeres.
Asimismo estableció que la población de personas de la tercera edad económicamente activa en lo que comprende el Distrito Central era de casi 23 mil. De estos, 13,107 son hombres y 9,559, mujeres.
La tasa para los que contaban con un empleo era de 21,979, de esta cifra 12,592 son hombres y mujeres 9,387.En cuanto al desempleo estos ocupan 687; de estos 515 hombres y 172 mujeres.De acuerdo al dominio de la población económicamente activa; 2,232 laboraban en el sector público, 5,266 en el sector privado; y en el doméstico 1,030; por cuenta propia 12,764.El Ministerio de Trabajo y Previsión Social hasta mayo de 2009 maneja que la masa laboral del Distrito Central, independientemente de la edad, era de 406,515 trabajadores.
Celso Matamoros, encargado del Observatorio de Mercado Laboral del Ministerio del Trabajo, señaló que no puede desconocer que en los adultos mayores hay capacidades y potencial para desarrollar un trabajo, pero que no dejan de existir limitantes.
Para el caso en las empresas, el campo es muy reducido, es decir casi nulo.
"Yo no niego que los adultos mayores sus habilidades las tienen, sus experiencias y sí se les diera la oportunidad, seguro que se sabrían desempeñar", señaló.
Matamoros es del criterio de que en los adultos mayores la edad límite para dejar de laborar dependerá de las condiciones de cada persona, especialmente la salud.Asimismo, el funcionario detalló que a nivel nacional tienen más oportunidad los hombre de insertarse en el mercado de trabajo en comparación con los mujeres.
Descuentos
Fabricio Guillén, juez de Policía, manifestó que según la Ley Integral de Protección al Adulto Mayor y Jubilados, corresponde al Departamento Municipal de Justicia conocer todo lo que se refiere a los descuentos.
"Nosotros vemos cuando hay ciertas compañías, negocios o comercios que no están otorgando los descuentos a los adultos mayores, procediendo a citar a estas empresas hasta hacerlas cumplir con el reglamento", declaró.
Expresó que esta dependencia está anuente a atender las denuncias que las personas de la tercera edad realicen para hacer valer sus derechos.
Comedores para ancianosY aunque reconoció que todavía no ha identificado un programa puntual para ellos, aseguró que son los que más ha beneficiado con los programas de Techos y Suelos Dignos y Agua para Vivir.
"He hecho hincapié a mi equipo que busque parejas o adultos mayores que apliquen para estos beneficios de la Alcaldía".
Adelantó que junto a su esposa Lucrecia de Álvarez le dan forma a un proyecto de apertura de comedores para ancianos, para alimentarlos. Ya han tenido acercamientos con varias iglesias que están dispuestas a sumarse.
"Este proyecto está en camino y es parte de nuestros esquemas de seguir beneficiando a los más pobres de la capital", puntualizó.
El edil capitalino Ricardo Álvarez señaló que el adulto mayor es un tema de mucha importancia para su gobierno.