Honduras
Esperaban impacientes. Todos recién bañados y con una enorme sonrisa recibieron a la Maratón del Saber, que llegó cargada de útiles escolares para que no haya excusas que les lleven a abandonar sus clases.
Los alumnos de la escuela Angelina Cañada de la comunidad de Ocotales, municipio de Güinope, El Paraíso, fueron beneficiados con la campaña de útiles escolares que por sexto año consecutivo realiza EL HERALDO. La travesía no fue fácil, el equipo del diario tuvo que luchar con las inclemencias del tiempo y el mal estado de la calle de acceso a la zona, pero descubrir la sonrisa de agradecimiento de los aproximadamente 40 niños de la escuela, fue el mayor pago. Entre ellos se encontraba Darwin Joel Alvarenga, de 9 años, quien no podía creer que ya tenía un cuaderno para poder anotar las lecciones.
El menor se levanta muy temprano para ayudar a su padre en la siembra de maíz, con lo que consigue comprar parte de sus útiles escolares.
Pero el deseo de superación es más grande que el trayecto que debe caminar a diario para llegar a la escuela. "Es uno de los mejores de la clase y no deja de asistir a pesar de sus carencias, aquí tratamos de motivarlo, pero es difícil cuando no se tienen los medios", dijo Rosa Amelia Castellanos, su maestra.
Muestra de solidaridad
La Maratón del Saber de Soli-Diario suma seis años consecutivos llevando mochilas, cuadernos, lápices, borradores y libros a niños de escuelas ubicadas en zonas postergadas del país.
La comunidad de Ocotales, ubicada en el municipio de Güinope, entra en esa categoría, sus habitantes, que se dedican en su mayoría a la agricultura, viven en condiciones de pobreza, lo que provoca altos índices de deserción escolar.
Pero gracias al apoyo solidario de personas, empresas e instituciones, es posible llegar a estas zonas, muchas veces olvidadas por las autoridades. Las entregas no serían posibles sin la ayuda de empresas e instituciones como HSBC, Larach y Compañía, Cuadernos Quick, La Curacao, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Macris School, Diunsa y decenas de lectores que hicieron llegar sus donaciones de manera anónima. "Nos sentimos honrados de que nos hayan elegido para entregarnos esta ayuda, aquí hay mucha necesidad y las autoridades no se acuerdan de nuestros niños que a pesar de sus carencias siguen viniendo a la escuela", dijo Rosa Amelia Castellanos, maestra de la escuela.