Honduras
Los vecinos de la cuarta entrada de la popular colonia Kennedy ya están cansados de que un grupo de conductores de taxis haya convertido la vía en un lavadero público de vehículos.
El problema no es nuevo, y para frenar este abuso los afectados solicitan de inmediato la intervención del director de la Dirección General de Transporte (DGT), Blas Ramos.
Según versiones de los denunciantes, en el sector ubicado precisamente frente a la escuela Doctor Esteban Mendoza, hay una vertiente de agua, la que es aprovechada por los taxistas para lavar sus unidades.
El problema que este abuso provoca no solo tiene que ver con el poco espacio del que disponen los vehículos al momento de circular por la calle, sino también con la contaminación de las aguas estancadas y basura que dejan los taxistas.
"Lo que hacen está contribuyendo a la suciedad y la contaminación de nuestras viviendas ya que dejan esponjas, basura, trapos grasosos que nos toca limpiar a las personas que no queremos enfermarnos de dengue; pues existe proliferación de zancudos", dice la nota.
Los pobladores insisten también que a la hora de sacar sus vehículos no pueden hacerlo, pues la calle está ocupada por los taxistas.
Revelan que se han cansado de dialogar con ellos, sin obtener respuesta, por lo que esperan que Ramos interponga sus buenos oficios para solucionar el problema.