Honduras
Las 44 familias que se encuentran alojadas en los cuatro albergues que permanecen abiertos en la ciudad están a la espera de una solución definitiva a su situación.
La incertidumbre sobre su futuro se apodera de las personas que perdieron todos sus bienes materiales.
Más de 160 personas se encuentran bajo el abrigo de los albergues. Los cuatro hogares temporales son la escuela Rafael Pineda Ponce, de la colonia Tres de Mayo; la escuela Rafael Castillo Lizardo, en la colonia Campo Cielo; la escuela Alfonso Guillén Zelaya, en la colonia Santa Eduviges, y el centro comunal de la colonia 1 de Diciembre.
Futuro incierto
En la escuela Rafael Pineda Ponce, de la colonia Tres de Mayo, donde permanecen albergadas unas 39 familias, el temor se ha apoderado de los jefes de hogar. Maritza Acosta, quien permanece junto a sus cuatro hijos en el centro educativo, asegura que su principal preocupación es que las autoridades de la alcaldÃa capitalina anunciaron que mantendrán abierto el hogar temporal hasta el próximo domingo.. "Ya el lunes comienzan las clases, según nos han informado y lo que nos preocupa es que no tenemos adónde ir", asegura.
Las familias allà albergadas fueron afectadas por el derrumbe del muro perimetral de las instalaciones del Instituto de Conservación Forestal (ICF), ubicado en la colonia La Independencia. El colapso de la estructura ocurrió el pasado domingo dejando caer sus escombros sobre siete viviendas dañándolas por completo y afectando la infraestructura de otras casas. Las siete familias que perdieron sus hogares esperan una respuesta concreta a sus problemas por parte de las autoridades municipales. "No queremos volver allà porque nos han dicho que es una zona de alto riesgo, pero para dónde agarramos camino si no tenemos dónde ir", dijo desesperada Zoila Varela, madre soltera de cuatro niños.
Esa preocupación también la comparten sus 78 compañeros de desgracia. Por su parte, las autoridades de la alcaldÃa capitalina han comenzado a realizar un estudio socioeconómico de cada uno de los afectados para determinar sus necesidades.
"Les brindaremos un bono de 1,500 lempiras a las personas que alquilaban sus casas para que paguen un lugar donde vivir en otra zona", aseguró Roberto Mendoza Garay, gerente del Comité de Emergencia Municipal (Codem).
El funcionario indicó que a las personas que perdieron su vivienda se buscará la manera de ayudarlas a través del Gobierno Central con los programas de vivienda popular. Ayer se cerró el albergue ubicado en la iglesia evangélica El Manantial, de la colonia El Progreso, donde permanecÃan alojadas 48 familias. Los damnificados se retiraron del lugar por su propia cuenta, informó MarÃa Lucila López, encargada de la iglesia. "La mayorÃa de las familias que vivÃan a orillas del rÃo abandonaron sus casas por temor", manifiesta López.