Honduras
Las familias que 36 horas atrás habían salvado sus pertenencias de las embravecidas aguas de la quebrada El Cacao volvieron a inundarse ayer.
Y es que el desbordamiento del afluente, producto de la tormenta del mediodía, sembró de nuevo pánico y zozobra en los rostros fatigados de decenas de habitantes del barrio El Chile.
La corriente que alcanzó niveles considerables en apenas 40 minutos que duró el aguacero y que incluso borró del mapa la calle de terracería, arrastró cuanta obra de mitigación se había hecho horas antes.
Bajo la tormenta, muchos vecinos de la zona que lograron salir de sus viviendas se apostaron en la parte alta, miraban con tristeza e impotencia cómo las aguas derrumbaban los muros de protección de sus viviendas.
Las aguas inundaron al menos 40 viviendas de la parte baja de El Chile y muchos de sus ocupantes, que la noche anterior durmieron el en albergue habilitado en la escuela Manuel Bonilla, no tuvieron otra opción que regresar a él. "Las casas que se habían secado, salvado y recuperado se están volviendo a inundar. Es realmente triste lo que estamos viendo nuevamente en este sector de El Chile", comentó el edil capitalino Ricardo Álvarez, en su recorrido de inspección de daños.
Alto peligro en la Kasandra
El fuerte aguacero profundizó las secuelas en la residencial Kasandra. Desde la cuesta El Chile se observaba cómo el agua lavaba la tierra que cedió a la quebrada el lunes anterior, pese a que está protegida con plástico.
Las lluvias provocaron el desprendimiento de tierra en otros sectores del muro de contención de la zona habitacional.
"Teníamos la suerte que habíamos terminado el dragado que habilitaba el cauce de El Cacao, pero la lluvia dañó otros sitios", confirmó álvarez. En la zona de los mercados la temible quebrada El Sapo no se desbordó, pero sí alcanzó niveles muy altos.
En el momento oportuno
Justo cuando la lluvia arreciaba la ciudad una máquina de dragado de la Alcaldía Municipal trabajaba en la zona de El Chile. Su inmediata intervención evitó que el agua afectara a un número mayor de viviendas.
El operador de la retroexcavadora que se encontraba en el lugar y el momento oportuno comenzó a mover las rocas que arrastraba la corriente y que sin duda iban a socavar nuevamente la quebrada. álvarez realizaba la inspección del dragado cuando el agua cerró el paso y desde la acera de una vivienda observaba la destrucción de la madre naturaleza.
"Es el héroe del día porque es una persona muy valiente al arriesgarse a ser arrastrado por las aguas", destacó álvarez, en referencia al operador de la maquinaria pesada.
El edil expresó su preocupación ante la cantidad de agua que está cayendo y de piedras enormes que vienen de la parte de arriba de la Cerro Grande.
Álvarez entregó ayer al Poder Ejecutivo una carta donde le indica cuáles son las obras de corto, mediano y largo plazo a realizar cuanto antes para evitar más inundaciones en la ciudad.
"Sé que el presidente (Porfirio) Lobo Sosa está buscando recursos de organismos internacionales y que estamos juntos en esto de prevenir desgracias en nuestra ciudad", confió. No obstante, ante el elevado número de capitalinos albergados -más de 600 personas- el edil pidió a la empresa privada y a los comerciantes a donar frazadas, alimentos, colchonetas y todo lo que puedan aportar para los damnificados.