Honduras
Las lluvias se trasladaron de nuevo ayer al noroeste de la capital.
Al mediodÃa, los vecinos de la aldea Cerro Grande vieron cómo sus viviendas se anegaban de agua, producto del colapso de la quebrada Guajintamil que nace en la zona.
El afluente se salió de su cauce y, según datos del Cuerpo de Bomberos, causó daños menores en al menos 15 viviendas.
Además de inundaciones, se reportó la caÃda de varios muros. Aunque no se registra la pérdida de vidas humanas.
Para apoyar cualquier tipo de emergencia que pudiese presentarse, los bomberos llegaron a la zona para auxiliar a los afectados, que se alarmaron al ver las fuertes corrientes de agua que inundaron las calles e hicieron lo propio en sus viviendas, causando daños materiales leves.
Más daños
Pero la quebrada Guajintamil no fue la única que hizo de las suyas en la ciudad. El Cacao volvió a causar inundaciones en el barrio El Chile y la Kasandra, justo cuando se realizaban labores de limpieza con maquinaria pesada en la zona.
Y por si fuera poco, por la tarde se reportó el desbordamiento de la quebrada San MatÃas en el kilómetro 26 de la carretera del norte, a la altura de la gasolinera Dippsa. Las fuertes corrientes que cruzaron la carretera ocasionaron caos vial en la zona, ya que los conductores disminuÃan la velocidad con el temor de ser arrastrados por el agua.
Y es que la temporada de lluvias apenas empieza.
Las autoridades del Servicio Nacional Meteorológico Nacional (SNM) informaron el ingreso al paÃs de la onda tropical número 26, que traerá más lluvias. La capital y sus alrededores presentarán hoy un clima nublado, lluvias y chubascos con actividad eléctrica por la tarde y noche, neblina y bruma.
Este desalentador pronóstico obligó a las autoridades del Comité Permanente de Contingencias (Copeco) a mantener la alerta roja en el Distrito Central y todo el departamento de Francisco Morazán. Lisandro Rosales, comisionado de Copeco, alertó a los capitalinos que viven en zonas de riesgo a tomar medidas de prevención.
"Evitemos cruzar puentes o quebradas a la hora de una crecida. Nuestro bien principal es la vida y debemos a toda costa protegerla", recomendó.