Honduras
El hedor es insoportable. Unos 300 menores de la escuela Dionisio de Herrera están expuestos a la contaminación debido a un problema de aguas negras que se filtran a la cancha de la escuela.
Los menores llevan meses sin jugar en ese patio debido a los malos olores y al peligro de contraer alguna enfermedad.
Según las autoridades del centro, hasta una caseta donde se vendÃan alimentos tuvo que ser retirada de la zona.
En busca de soluciones
Maestros, alumnos y padres de familia aseguran que ha hecho todo lo humanamente posible para llamar la atención de las autoridades, pero no ha habido respuesta.
A principios de este año, el propio ministro de Educación, Alejandro Ventura, conoció de cerca las necesidades del centro, donde además tienen problemas con un aula donde hay fisuras, nuevamente todo quedó en promesas.
El agua que sale por el piso de la cancha y se aloja en toda la estructura ha causado graves daños y amenaza con dejarla inservible.
"Todos los dÃas los portones de las canchas permanecen cerrados porque no podemos permitir que los niños se expongan a contraer enfermedades", dijo Rosy Mariela Medina, profesora de cuarto grado de la escuela.
La maestra dijo que a pesar de las denuncias, muchas de las cuales han sido publicadas por EL HERALDO, no han recibido ninguna respuesta.
"Lo más triste es que el tiempo pasa y el problema se hace cada vez más grave y los niños no tienen dónde jugar", dijo preocupada.
Los menores del centro aseguran que están cansados de tener que disfrutar de los recreos en una situación de hacinamiento, debido a que la cancha donde antes jugaban fútbol y basquetbol se encuentra en tan lamentable situación.
Las autoridades del centro educativo solicitan a las autoridades de Educación que respondan a las solicitudes de ayuda que han enviado no solo a la SecretarÃa de Educación, sino a otras instituciones.
"Esperamos que a través de su digno medio las autoridades de Educación escuchen nuestro clamor y nos den una respuesta", dijo la maestra.