Honduras
Los vecinos de la cuesta que conduce al barrio El Manchén están preocupados por un enorme tragante cuya parrilla se encuentra dañada desde hace meses.
Según los pobladores, el problema es que se trata de una calle principal por la que circulan decenas de peatones y conductores de la zona y colonias aledañas, quienes están expuestos al peligro de caer en la trampa mortal en la que se ha convertido la cuneta.
Los afectados solicitan a las autoridades de la AlcaldÃa que les ayuden para colocar la parrilla que falta para asà evitar accidentes.
"Sabemos que la ciudad está llena de problemas, pero cuando estos ponen en peligro la integridad de las personas debe buscarse la forma de encontrarles solución", dijo Pedro López, un poblador de la zona.
Ese no es el único peligro al que se exponen los moradores. Cuando llueve las complicaciones aumentan, pues la enorme zanja es insuficiente para la cantidad de agua que cae, la cual se desborda y causa inundaciones en las casas de la parte baja del sector.
Por si fuera poco, el agua que corre con el invierno ha empezado a ocasionar estragos en la calle de adoquÃn por la que circulan centenares de capitalinos.
"Es una desgracia lo que pasa en nuestra colonia. Por una parte a las autoridades no les interesa resolver los problemas y por otro lado los vecinos se quedan inmóviles sin hacer nada. Hasta que ahà ocurra un accidente lamentable se van a empezar a tomar medidas", continuó el denunciante.
Al peligro también están expuestos los niños de la colonia que utilizan la vÃa para llegar sus centros de estudios, a expensas de ser atropellados por los conductores que circulan por el lugar, quienes tienen que frenar con fuerza para no ser vÃctimas del agujero.
"Es un peligro, vienen rápido bajando la cuesta y cuando llegan a la zanja tienen que frenar para no caer en ella. Hasta que alguien se mate van a quedar a gusto", dijo AÃda Morales, una ama de casa que reside en las cercanÃas.