Honduras
Al menos seis aulas de la parte trasera del Instituto Hibueras en Comayagüela amenazan con colapsar.
Primero fue el terrible incendio del mercado de la quinta avenida que consumió el techo, ventanas y pupitres.
En esa ocasión, hasta la guardería para los hijos de las alumnas sufrió las consecuencias de las voraces llamas que consumieron todo a su paso.
Casi un año después, las aulas fueron abandonadas por la Secretaría de Educación y son víctimas de las despiadadas lluvias que diariamente azotan a la capital hondureña.
El pasado lunes, la primera pared comenzó a ceder y ayer, después de la tormenta que causó unas seis inundaciones en la capital hondureña, una segunda pared comenzó a ceder.
Las angustiadas maestras del Instituto Hibueras, que con el paso de los años ha alojado a miles de estudiantes, buscaron ayuda de el viceministro de Educación, Carlos Contreras, quien a su vez las remitió al Departamento de Construcciones Escolares.
En este departamento las maestras fueron informadas que no había presupuesto para el Instituto Hibueras.
Los estudiantes reciben a diario clases en aulas hacinadas y que amenazan con caer.
Las maestras en un esfuerzo desesperado comenzaron a cubrir las pardes con bolsas plásticas para evitar que el daño continúe avanzando.