Honduras
Las peticiones del padre Fray Mauricio Espinoza, han sido escuchadas.
El párroco de la iglesia Inmaculada Concepción le pidió al alcalde capitalino, Ricardo Álvarez, estudiar la posibilidad de que las unidades del transporte urbano no circulen por la calle que pasa frente al templo y el parque La Libertad.
En su momento las autoridades respondieron que se iba a tomar en cuenta la petición del sacerdote.
Sin embargo, Aníbal Ehrler, gerente de movilidad urbana de la comuna capitalina, informó que para buscar una solución al planteamiento de los fieles de Comayagüela, que quieren ver libre de paso vehicular su principal templo católico, se buscarán acercamientos con los transportistas para buscar soluciones.
La idea es socializar el planteamiento que hace el sacerdote y la feligresía, quienes aseguran que el movimiento que provocan estos vehículos, está aumentando el daño de la estructura que se encuentra en un proceso de búsqueda de fondos para su restauración.
"El movimiento de los buses que viajan por la vía no solo provoca el desorden vial, sino que las vibraciones están dañando las paredes del templo", dijo el párroco.
Por lo pronto, las labores de reordenamiento de la zona, que iniciaron la semana pasada con un proceso de señalización de la primera y segunda avenida, para evitar que los conductores se estacionen en zonas prohibidas, es el primer paso para ordenar el centro de una ciudad que ha vivido en el caos.
La iglesia colonial, que data de finales del Siglo XVIII, presenta severas grietas que aumentan con el pesado tráfico vehicular.