Honduras
No es una unidad de transporte común y corriente que se ha desplazado durante cinco años por varias ciudades del paÃs.
En su interior cientos de escolares han visto despertar su pasión por la lectura.
Pero las 1,500 obras organizadas en estantes que se encuentran dentro del Bibliobús pronto podrÃan dejar de servir a miles de alumnos si no se toman medidas urgentes.
La SecretarÃa de Cultura, Artes y Deportes (SCAD) está a punto de dejar morir a la biblioteca móvil por falta de recursos.
El importante proyecto que forma parte de la Red de Bibliotecas Públicas que rectora la Dirección del Libro y Documento de la SCAD, no ha cumplido en un cien por ciento con su propósito.
El presupuesto que se destina para su mantenimiento es insuficiente; los costos de los viáticos para los promotores de la lectura y el conductor y el combustible para realizar las giras amenazan con dejar a cientos de niños y jóvenes sin acceso gratuito a la lectura, especialmente en las zonas rurales.
Las limitantes
El Bibliobús surgió para satisfacer las necesidades de animación y promoción de la lectura en comunidades remotas, donde el acceso a la información y a los libros es casi imposible.
Actualmente a varias comunidades del paÃs se les tiene limitado este servicio por la escasez de recursos.
La modalidad de servicio ha cambiado. Ahora, escuelas, municipalidades, casas de la cultura u otra entidad que requiera la presencia del Bibliobús para animar la actividad literaria tiene que correr con los gastos, cuando antes era la SCAD quien asumÃa esta responsabilidad.
Anteriormente la biblioteca rodante realizaba al año 15 giras de una semana cada una a nivel nacional, logrando atender a más de 40 localidades, esto sin contar con los recorridos realizados a escuelas públicas de la capital.
En lo que va de 2010, solo se han logrado hacer dos giras con gastos propios de la SCAD, una de ellas al departamento de La Paz, dejando al menos unas siete ciudades sin visitar, entre ellas Catacamas, Marale y Olanchito.
Un recorrido de una semana a una ciudad como Juticalpa o Catacamas implica una inversión de 15 mil lempiras para asumir los gastos de los promotores de la lectura y el combustible. Estos son gastos que no pueden asumir las comunidades.
RaquÃtico presupuesto
El presupuesto anual con el que opera esta entidad gubernamental es de aproximadamente 204.5 millones de lempiras.
Según Humberto Pineda Leiva, de la oficina de Planeamiento de la SecretarÃa de Cultura, a esta cantidad hay que restarle 111 millones de lempiras que corresponden a la transferencia, por lo que solo quedan 93.3 millones para operar.
"De estos 93.3 millones tenemos 76.5 millones de gasto operacional y del accionar cultural son 16.7 millones, que equivale al 18 por ciento del presupuesto. Por lo que vemos que el presupuesto ha estado restringido", explicó Pineda Medina.
La SCAD maneja seis programas, entre ellos, El Libro y Documento (al que pertenece el Bibliobús) al que se le asignan al año 12 millones de lempiras, de los que 11.6 millones corresponden a gastos operacionales, quedando apenas un cuatro por ciento, o sea 513 mil lempiras, para proyección de bibliotecas.
De no encontrar una solución para financiar al proyecto del Bibliobús, esta actividad podrÃa invertirse: en lugar de que la biblioteca rodante llegue a los niños de las comunidades, éstos serÃan quienes tendrÃan que visitarlo en el lugar donde se encuentre estacionado.
Al respecto, Héctor Luna, director del departamento de El Libro y Documento, manifestó que este no es el destino que le espera al Bibliobús y que existe la buena voluntad de parte del ministro Bernard MartÃnez de darle promoción a este y otros proyectos que se encargan de la difusión de la lectura.
"Desafortunadamente el presupuesto de la SCAD es muy limitado, precisamente hay una comisión que se presentó al Congreso Nacional para que se ampliara este presupuesto", declaró el funcionario.
Luna reconoció que en este año se ha venido trabajando con presupuesto limitado, por lo que cuando las comunidades han solicitado los servicios del Bibliobús, del escenario móvil u otras actividades, se les pide que apoyen con el combustible.
"Ahora confiamos que con el nuevo presupuesto que se aprobará para el próximo año tendremos una mayor disponibilidad", aseguró.
La realidad es que de no encontrársele solución al problema del Bibliobús que pertenece a la SCAD, cientos de niños podrÃan dejar de tener acceso al mundo mágico que ofrece la lectura y sus manos podrÃan no volver a sostener obras literarias que las promotoras los motivaron a descubrir a través de un viaje en vehÃculo llamado Bibliobús.