Honduras
Aparte de la responsabilidad que representa el estudio constante, cumplir con las tareas diarias y sacar excelentes notas, los alumnos de la escuela Enriqueta Lázarus han asumido un compromiso de altura.
Y es que para estas fiestas de Navidad y Año Nuevo, que ya están a la vuelta de la esquina, no quieren ver a ningún niño quemado por la manipulación de pólvora.
Los pequeños estudiantes estuvieron en el lanzamiento de la campaña Cero Pólvora 2010, que por quinto año consecutivo impulsa la Alcaldía Municipal del Distrito Central, manifestaron su total apoyo a esta causa.
Concienciación
La concienciación para que los padres de familia renuncien a comprar a sus hijos cohetes, petardos, morteros y otros productos derivados de la pólvora durante las celebraciones navideñas, es una de las actividades prioritarias que emprenden los alumnos de la Enriqueta de Lázarus.
"No queremos pólvora en las manos de los niños en esta Navidad ni nunca, porque causa muchos daños", expresó la alumna Dayana Herrera, quien el próximo año cursará sexto grado.
Los escolares se han encargado de llevar el mensaje a sus compañeros, con el fin de que se vuelvan emisores de esta campaña en sus hogares.
También se le ha visto en sus comunidades tocando puertas de casa en casa para dejar como mensaje lo importante que es celebrar la Navidad sin pólvora, ya que este producto solo ha dejado huellas de dolor imborrables en los menores capitalinos.
Aún en sus vacaciones estos niños asumieron el reto de pasar la voz de prevención a sus vecinos, hermanos, primos y amigos.
A su corta edad, no desconocen que un cohetillo en las manos de un niño, puede llegar a mutilarle sus miembros y quemar su cuerpo.
"Yo he visto que la pólvora ha dejado quemados a los niños, sin sus manos y con mucho dolor, por eso hay que tener mucho cuidado", insistió la estudiante.
Asimismo, como parte del compromiso incondicional están de acuerdo con la iniciativa que tomó la corporación municipal de endurecer las penas a aquellos padres de familia que dan pólvora a sus hijos.
Igual a los ciudadanos que se dedican a la venta de este producto aún conociendo que existe una ley que lo prohíbe.