Honduras
En vísperas de Año Nuevo, el tráfico de pasajeros por tierra y aire ha disminuido notablemente en la capital hondureña.
La pesadilla del tráfico urbano ha cedido para los capitalinos que a diario se dirigen a sus centros de trabajo.
Mientras que en el aeropuerto internacional de Toncontín, escenario de emotivos reencuentros familiares durante la temporada navideña, la afluencia de viajeros también se ha reducido.
"Es un alivio que por fin haya pasado este infierno vial, al menos en estos días no tengo tanto problema para tomar mi colectivo en la mañana ni a la salida del trabajo", dijo Isabel Mejía, empleada del sector privado.
Los empleados del sector público, por su parte, gozan de la decisión del gobierno de extender los feriados de Navidad y Año Nuevo con el fin de incentivar el turismo interno.
La medida permite a los burócratas viajar al interior o exterior del país, generando también un alivio en el flujo de habitantes.
Con el fin de reducir los embotellamientos en los centros comerciales de la capital hondureña, la alcaldía inició el pasado 9 de diciembre los operativos denominados "Navidad sin tráfico".
Paralelamente, las autoridades de Tránsito realizan en bulevares y bocacalles de Tegucigalpa, así como en varias regiones de Honduras, operativos para detectar a conductores en estado de ebriedad.