Honduras
Soli-Diario y la Maratón del Saber eligieron la zona sur de Honduras para hacer el lanzamiento -por séptimo año consecutivo- de su campaña.
Como parte de nuestra misión recorrimos varias comunidades del municipio de San Francisco de Coray, en el departamento de Valle.
Llegamos a Las Uvas y Saucito. En estas comunidades, calurosas, polvorientas, pero que guardan su encanto natural, los niños también atesoran sueños de ser personas de bien para ayudar a sus familias.
Karina Izaguirre, de siete años, quiere ser piloto para volar aviones y conocer muchos lugares. Para que Karina alcance sus propósitos hay que comenzar por asegurarle su educación básica y apoyarla en sus estudios.
Más al interior y un poco alejada de otras aldeas, nos encontramos con la colonia Jorge Álvarez. Se trata de un lugar donde han sido reubicadas muchas familias de Nacaome que resultaron damnificadas a consecuencia de los embates naturales que se suscitaron en años anteriores.
De las viviendas a medio construir salieron decenas de menores que asisten a la escuela Francisco Morazán.
Sus rostros morenos, acostumbrados a soportar los rayos del sol, brillaron cuando les anunciamos que les traíamos una sorpresa: los útiles escolares. A varias niñas tuvimos que esperarlas, ya que como parte de su quehacer diario andaban en otros sectores acarreando "porras" de aguas.
Los juegos de competencia, entre estos las carreras y saltos, también formaron parte de la animación en la entrega de material educativo.
Las caritas felices fueron portadas por padres de familia, quienes también se involucraron en este gesto de solidaridad en beneficio de sus hijos. "Nos han caído del cielo con esta gran ayuda que nos han traído, somos familias muy pobres y estábamos pensando cómo hacer para mandar a los niños a la escuela, muchas gracias", declaró Eugenia Canales.
Los padres de estos menores no disponían de dinero para la compra de los útiles escolares. Cada año el regreso a clases se les hace cuesta arriba, pues el poco dinero que logran obtener apenas alcanza para comer; esta es una situación que enfrentan casi todos los padres de familia.
Cuando el equipo de EL HERALDO entregó a los pequeños un paquete escolar, conteniendo los materiales básicos para iniciar las clases, no lo podían creer.
Los cuadernos, colores, lápices, borradores, sacapuntas, tijeras y reglas estaban listos y disponibles para que los llevaran a la escuela.