Honduras
El calor apremiante se hacÃa sentir en la comunidad de Aradas. Las 2:00 de la tarde marcaba el reloj, cuando el vehÃculo de EL HERALDO, recorrÃa los caminos de herradura que conducirÃan hasta la escuela Fe y Unión, ubicada en el municipio de Santa Elena, La Paz.
En la paila del automóvil se habÃan cargado centenares de mochilas y cuadernos, materiales de la campaña Maratón del Saber. La salida desde la ciudad fue desde muy temprano, pues esta vez se llegarÃa hasta las comunidades fronterizas del hermano paÃs El Salvador.
Es asà como se llegó a la comunidad Aradas que anteriormente formaba parte de la República de El Salvador y que fue recuperada por Honduras, el 11 de septiembre de 1992, tras el fallo emitido por la Corte Internacional de Justicia, de La Haya.
Al llegar al lugar la pobreza se dejo ver, asà como las necesidades de los estudiantes que asisten a clases pese a no contar con los materiales educativos.
Sonrisas de esperanza
EL HERALDO, miembro del grupo OPSA que preside Jorge Canahuati Larach y la campaña La Maratón del Saber, que por séptimo año consecutivo se realiza en beneficio de la educación de los más pobres, llegó para sembrar esperanza en los 90 alumnos que asisten al centro educativo.
José Adonis Argueta y su hermana Nelly Marisol, se contaron entre los beneficiados.
Las descoloridas bolsas de plástico, donde llevaban algunas páginas de cuaderno y lápices gastados por la mitad, fueron cambiadas por mochilas nuevas.
La pequeña, Nelly de 10 años, alumna del cuarto grado, sueña con ser maestra de primaria y al recibir los cuadernos se mostró emocionada con la que ahora será su compañera de estudio: su mochila.
"Mi mamá es muy pobre y no hemos tenido cómo comprar los cuadernos para ir a la escuela", manifestó Nelly.
Como en otras comunidades remotas, son pocos los alumnos de la escuela Fe y Unión que asisten a sus clases con uniforme. Los maestros que les imparten el pan del saber, han determinado no exigirles este requisito, debido a las condiciones de pobreza.
Ellos van a la escuela, con la ropa de diario, viejas sandalias y algunos niños que pueden con botas de hule y otros con zapatos rotos y desgastados.
"Esta es una comunidad muy pobre, aquà se tienen que hacer milagros para que los niños vayan a la escuela, por eso de todo corazón agradecemos la visita que nos ha hecho EL HERALDO y la voluntad que han tenido en venirnos a dejar útiles escolares", expresó Dina Argueta, maestra. Ana Lidia Hernández, de 10 años, también se contó entre las beneficiadas. Ana es alumna de primer grado, pero enfrenta problemas de desnutrición y retardo. Con una tÃmida sonrisa agradeció el gesto de Soli-Diario. Asà escribió la historia la Maratón del Saber en estas comunidades.