Honduras
La reserva biológica montaña de Yerba Buena, una de las principales fuentes productoras de agua que abastecen la capital de Honduras, está al borde del colapso debido a la terrible deforestación.
Unas 500 hectáreas han sido cortadas por los agricultores de la zona, lo que ha sobrepasado la frontera agrÃcola.
Danilo Alvarado, gerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), alertó ayer que el crecimiento urbano y la frontera agrÃcola en la zona han ocasionado la crisis de la reserva que produce unos tres millones de metros cúbicos de agua por segundo. "El problema del agua debe ser tratado de manera urgente por lo que debemos tomar en cuenta como eje prioritario la protección de las cuencas que son las productoras del recurso", manifestó Alvarado.
Las autoridades del ente autónomo hacen un llamado al Instituto de Conservación Forestal (ICF) a fin de que realice una inspección de emergencia en la reserva.
Máxima productora
La montaña de Yerba Buena cuenta con 3,510 hectáreas de expansión y los afluentes donde se forman los rÃos San José de Concepción, Mateo y Quiscamote, que abastecen a las represas La Concepción y Los Laureles en la capital.
La reserva también proporcionarÃa el vital lÃquido a las represas Guacerique II y RÃo del Hombre, pero el crecimiento desordenado de las 30 comunidades que se ubican a su alrededor amenaza con aumentar los niveles de deforestación. Los 10 mil habitantes de la montaña, divididos en dos mil familias, se dedican principalmente a los cultivos de hortalizas de manera desordenada.
Ante esta calamidad, las autoridades del SANAA gestionan recursos con las autoridades del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la SecretarÃa de Recursos Naturales y Ambiente (Serna) a fin de financiar un proyecto de riego tecnificado.
"El proyecto nos permitirÃa ahorrar un 70 por ciento el recurso hÃdrico que al final se sumarÃan a los embalses de la capital", apuntó Ricardo Velásquez, subgerente del SANAA.
Las autoridades del ente autónomo manifestaron que sus intención no es retirar a los pobladores de las reservas sino buscar los medios para explotar los recursos de una manera más óptima.