Honduras
Los voluntarios de Cruz Roja Hondureña pusieron a prueba sus conocimientos en un simulacro de entrada de un huracán a la capital.
En el ejercicio, los socorristas determinaron las debilidades que aún se tiene en la capacidad de respuesta a un fenómeno de esta magnitud.
Óscar Fernández, coordinador general de la oficina de desastres, detalló que los tres ejes en los que deberán mejorar son en capacidad de coordinación de los evacuados, mayor formación en gestión de riesgos y capacitación a las comunidades sobre medidas de evacuación y algunas limitantes de recursos logÃsticos y materiales para enfrentar los desastres naturales.
"En los próximos dos meses se realizará un ensayo muy fuerte para solventar las deficiencias de la organización", manifestó Fernández.
En la simulación de la entrada del huracán Julián que culminó ayer, los 500 voluntarios fortalecieron sus habilidades de apoyo en situaciones de riesgo y se formularon nuevas metas para este año.