Honduras
La quema indiscriminada de los bosques le está pasando la factura a los capitalinos con una densa capa de bruma que podría traducirse en enfermedades respiratorias.
Los componentes del sulfuro y el carbono se esparcen por el aire que respiran los ciudadanos, amenazando su salud, principalmente de niños asmáticos, pacientes con bronquitis crónicas, efisemas y personas con alta susceptibilidad a infecciones de las vías respiratarias.
Sin embargo, los incendios en zacateras y áreas forestales no se detienen, solo el día de ayer, el Cuerpo de Bomberos atendió dos incendios en bosques y un siniestro en zacateras.
Jaime Omar Silva comandante de la institución detalló que los bosques que ardieron fueron los de Valle de Ángeles y otro en la salida al sur, así como la quema de una zacatera a inmediaciones de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras ( UNAH ).