Honduras
En un ambiente festivo, decenas de capitalinos se congregaron este domingo en el centro de Tegucigalpa para celebrar la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén.
El acontecimiento que se conmemora este Domingo de Ramos, y que sucedió hace más de dos mil años, continúa presente en el corazón de los feligreses que año con año acuden a esta fiesta con los ramitos de palma de coyol.
La palma significa la vida y triunfo sobre la muerte del salvador del mundo.
En el centro de Tegucigalpa y en los semáforos de los principales bulevares de la capital hondureña era común esta mañana ver a vendedores procedentes de Reitoca, Sabanagrande y otros municipios aledaños que ofrecÃan los ramos a precios de entre tres y diez lempiras.
La celebración es un acto "de amor a Dios, porque sin Dios no somos nada. El es el único que nos puede salvar", dijo Martina Corea Ramos, una de las vendedoras.
Entre los asistentes habÃa un gran número de adultos mayores que desde su infancia han acompañado estos actos religiosos.
La procesión inició a las 7:00 de la mañana en la iglesia de "El Calvario" del barrio Abajo, cerca del parque Herrera.
"Les deseamos que puedan hacer un alto para retomar fuerzas, que puedan hacer silencio para oxigenar su alma, que puedan hacer un momento de oración para renovar su relación con Dios. Y sobre todo que puedan revisar su vida anterior para mejorarla", dijo el sacerdote Carlo Magno Núñez.
"Si durante estos dÃas no decidimos cambiar algo en nuestras vidas no sirve de nada, por muchos ramos que andemos en la mano, por mucho que vengamos a las procesiones, por mucho que vayamos a la iglesia", agregó.
"Hoy arranca esta semana que cambió la Historia, la más grande de todas y sobre todo lo que quiere es hacernos ver que Cristo viene, se entrega, ofrece su vida por amor a nosotros, no por culpa de nosotros, para rescatarnos. Por eso en la procesión lo aclamamos victorioso", recordó el sacerdote.
Tras un recorrido por el centro de la ciudad, adornado con bellas alfombras de aserrÃn alusivas a la fecha, la procesión concluyó en la Catedral, donde el cardenal Óscar Andrés RodrÃguez bendijo los ramos que portaban los creyentes.
Posteriormente procedió al oficio litúrgico del Domingo de Ramos, que se realizó en el atrio de la iglesia debido a que el interior de la estructura no tiene la capacidad para albergar a todos los participantes que acudieron a celebrar el inicio de la Semana Mayor.
La bendición de ramos se realizará a lo largo del dÃa en las iglesias de Tegucigalpa, entre ellas La Merced, la Catedral y San Cayetano.
Las procesiones de Semana Santa son uno de los principales atractivos que ofrece la capital hondureña para esta época del año. Las autoridades esperaban que el denominado turismo religioso atrajera este año a unas 120 mil personas.
En Roma, Benedicto XVI alabó los avances tecnológicos de la humanidad, pero lamentó que muchos de ellos sean utilizados para la maldad.