Honduras
Santa Ana se vistió de fiesta. Música de banda, cohetes de vara, morteros y fervientes vítores dieron la bienvenida a la Virgen de Suyapa, que dejó su casa para visitar a sus hijos sedientos de la palabra de Dios.
A las 9:00 de la mañana la Morenita arribó a la entrada del municipio, donde fue recibida por el presbítero Francis Schiffer y el alcalde del lugar, Jorge Sandres.
Ambos cargaron en hombros el anda que transportaba el camerín de la diminuta imagen, y al ritmo de música de banda la trasladaron hasta la iglesia de la comunidad, en donde sus fieles hijos la recibieron con la emoción característica de un anhelado encuentro.
Madre de todos
Luego del efusivo recibimiento, monseñor Juan José Pineda, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, presidió una solemne eucaristía en honor a la Patrona de Honduras.
La lectura del Evangelio de San Juan en el capítulo 19 fue sin duda un momento emotivo en el que los fieles se reencontraron con la Madre de Jesús. "Mujer ahí tienes a tu hijo, luego dice al discípulo: ahí tienes a tu madre".
"Estamos en el mes de María, nuestra madre e intercesora, y hoy ha venido a traer un mensaje de paz, unidad y reconciliación a estos pueblos", dijo Pineda.
Al final de la misa, el sacerdote de la parroquia San Juan Bautista, Francis Schiffer, agradeció con voz entrecortada a todos los presentes, porque como él mismo admitió
"fueron 15 días de ardua labor, en donde 175 hermanos nos unimos para celebrar los preparativos de esta hermosa visita que hoy nos honra y nos llena de felicidad".
Una vez finalizada la eucaristía, la Madre de los hondureños detuvo su recorrido y fue admirada por los más de 1,000 feligreses que llegaron al acto religioso y que hacían largas filas para tocar su augusta imagen. Luego, la Virgen de Suyapa recorrió las aldeas del municipio en donde también fue recibida como la reina que es.