Honduras
El llamado de auxilio que hicieron a través de EL HERALDO los propietarios de negocios, vecinos y pacientes del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) del barrio Abajo fue escuchado.
La cloaca de donde manaban borbollones de aguas negras fue reparada durante el fin de semana por empleados del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillado (SANAA).
Actualmente la arteria luce libre del foco de contaminación, lo que significa un alivio para los vendedores de alimentos de la zona, que eran los más afectados por el terrible hedor.
Martha Aguilar, quien atiende un puesto de golosinas aledaño a la zona, manifestó su agradecimiento: "Me alegra que hayan tomado en cuenta nuestro reclamo, porque este problema era un atentado contra nuestra salud".
El rÃo de pestilentes aguas cruzaba toda la calle donde los pacientes del IHSS circulaban para recibir atención médica, perjudicando aún más su salud.
Durante los tres dÃas que la cloaca permaneció abierta los transeúntes y conductores que circulaban por la zona tuvieron que soportar el hedor y hasta ser mojados con la suciedad ante el paso de personas inconscientes que recorrÃan la zona con sus vehÃculos a toda velocidad.
Allan Aragón, vocero del ente autónomo, manifestó que hay un compromiso de parte del SANAA en solventar los problemas del sistema de alcantarillado de la ciudad. Incitó a la población a realizar las denuncias correspondientes. Los afectados estaban contentos porque la respuesta fue inmediata.