Honduras
Que es urgente sacar de circulación a los operadores de transporte que no están debidamente autorizados y combatir de frente los servicios ilegales, dijo el titular de la Dirección General de Transporte (DGT), Blas Ramos.
Las declaraciones de Ramos son en respuesta a las cifras que develó la Dirección Nacional de Tránsito (DNT), que un 40 por ciento de los conductores de buses del transporte urbano no porta su licencia de conducir.
El funcionario fue enfático al decir que habÃa que poner orden y que entre las medidas que se estarÃan tomando se incluyen charlas educativas que se estarÃan impartiendo a los conductores.
Dijo que no desconocÃa la falta de educación por parte de los operarios del transporte, pero que de inmediato se iban a iniciar estas capacitaciones.
"La charla de orientación será obligatoria, ya que si la misma no ha sido recibida, los conductores no podrán optar a una licencia de conducir", apuntó Ramos.
Detalló que se han buscando alianzas con el Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), con el apoyo de la bancada del Partido Nacional en el Congreso Nacional.
Se trata de una charla de refrescamiento que incluye el buen trato a los usuarios y conocimientos básicos de mecánica, entre otros.
Según Ramos, esta iniciativa fue promovida por la asociación de transportistas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) hace algunos años.
Sentenció que no se trata de una cuestión de cultura, sino simplemente de aplicación de la ley.
Los operadores del servicio urbano que no se sometan a las charlas educativas no podrá trabajar dentro del rubro.
A las charlas, en las que no se permitirá ningún tipo de compadrazgo, se suman los operativos que las autoridades de la DGT realizan en varios puntos de la ciudad, donde se le "cuentan las costillas" no solo a los operarios del transporte, sino a los dueños de las unidades.
Los operativos incluyen la agilización del tráfico de las unidades del transporte urbano, que no se detengan demasiado tiempo en las estaciones de buses.
Uno de esos operativos se desarrolla en el bulevar Los Próceres, donde un grupo de inspectores controla la circulación de rapiditos que según denuncias de la población se detienen a lo largo de la vÃa a bajar y subir pasajeros.