Honduras
Según relatan los habitantes, desde hace dos meses integrantes de pandillas se han dedicado a sembrar el terror a través del "impuesto de guerra" que aplican a todo el que vive en el lugar.
"Ya no soportamos esta situación, porque ni los carros repartidores quieren entrar a la zona y nosotros estamos perdiendo porque la ganancia que nos queda es poca", dijo un denunciante anónimo.
La alarmante situación exaspera a todos los vecinos, quienes viven atemorizados porque los delincuentes los amenazan constantemente y les advierten que si no les pagan son capaces hasta de quitarles la vida.
"Les pedimos a las autoridades de la PolicÃa Nacional que se acuerden de nosotros y que nos envÃen mayor vigilancia porque los mareros hacen de las suyas y nadie les hace nada", dijo otro vecino.
Los negocios ubicados en el sector reportan grandes pérdidas que de no solventarse la situación podrÃan empeorar y llevar a la quiebra a sus propietarios. "Queremos vivir en paz, que podamos salir sin sentir miedo", opinó un vecino de la zona.La ola delictiva se ha adueñado de una nueva zona capitalina: la colonia El Sitio.