Honduras
Los estudiantes y maestros de la escuela República de China Taiwán ya no tendrán que contener la respiración al cruzar el pasillo que conduce a su amado centro educativo.
La reparación de un pozo de inspección donde manaba un borbollón de aguas negras le ha devuelto la tranquilidad a los padres de familia y vecinos de la zona capitalina.
El charco de pestilentes aguas impedía el libre acceso a la escuela y unas 40 viviendas ubicadas en el sector, donde el sumidero amenazaba con afectar la salud de los residentes.
En tan solo dos días de publicado el problema en la sección de Barrios y Colonias en este rotativo, las autoridades del Servicio Autónomo de Acueductos y Alcantarillado (SANAA) enviaron las correspondientes cuadrillas.
Ahora el bloque que permanecía inundado de las corrientes de agua permanece totalmente limpio.
La pesadilla de una posible epidemia ya no le quita la tranquilidad a los moradores de la zona residencial en Honduras, por lo que mostraron su agrado por la pronta respuesta a su problema de parte de las autoridades del SANAA.
Los niños han vuelto a correr por el pasillo con toda libertad y los adultos han dejado de saltar al cruzar la calle con el objeto de no caer en el lago de aguas negras.
El área fue limpiada y lavada por los vecinos a fin de desaparecer cualquier olor que les recordara la contaminación a la que estuvieron expuestos durante cuatro días debido al colapso del sumidero.