Honduras
Los transportistas ya no exigirán más, por medio de carteles con mensajes pegados en sus unidades, el pago del subsidio por combustible y del bono, que, según ellos, les adeuda el gobierno desde hace más de un año.
Los empresarios del rubro anunciaron ayer, luego de una reunión, que mañana detendrán parte de sus unidades y se tomarán algunas calles de la capital para exigir al gobierno que cumpla su promesa.
Conductores de unos 2,500 buses que conforman el sistema de transporte urbano de la ciudad harán un plantón frente a las instalaciones de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi). Unas 1,500 unidades dejarán de hacer recorridos. Los denunciantes argumentan que la Dirección Nacional de Transporte (DNT) les adeuda siete meses de subsidio y 13 meses de bono y no ha dado respuestas al problema de los microbuses que operan de manera ilegal en la ciudad.
Los dirigentes del rubro manifestaron que en la pasada legislatura solo se les aprobó el pago de 70 millones de lempiras.
Marvin Galo, presidente del Sindicato de Transporte Urbano (STU), dijo que las exigencias son en base a derecho.
"Son varias cosas las que estamos exigiendo, ya han pasado varios meses y no se resuelve nada con el transporte ilegal, a la fecha el bono de 2011 no ha sido aprobado. Las medidas de presión serán fuertes para hacer cumplir esos compromisos, estaremos en Soptravi y no tomaremos las oficinas"‚ aseguró Galo.
La decisión de paralizar el servicio afectará al 75 por ciento de los capitalinos que utilizan el bus para trasladarse.
Sin embargo, según los empresarios del rubro, la paralización no será en toda la flota para no afectar toa la ciudad.
Ante la consulta de por qué exigen bonificaciones y subsidios al gobierno si ellos no han cumplido con mejorar sus unidades, respondieron que necesitan el bono para mejorar su flota de transporte.
Los transportistas, reunidos en asamblea, hicieron un llamado al director de la DGT, Blas Ramos, a buscarle una salida a un problema que seguirá aumentando y que afectará a los más pobres de la ciudad, que son quienes hacen uso del transporte público.