Honduras
Serie 3/3
Se ha convertido en el pulmón extra que da oxÃgeno al malogrado sistema de salud de la capital.
Su vieja estructura, que es sede de la Región Metropolitana, recibe a diario a ciudadanos de 54 barrios y colonias de la ciudad que llegan en busca de una cura para sus males.
El centro de salud Alonso Suazo es como un pequeño hospital en la capital.
Su horario de atención de lunes a domingo y su diversidad de especialidades alivian en gran medida el ya saturado hospital Escuela y Materno Infantil.
Ubicado en el barrio Morazán, contiguo a la iglesia católica San MartÃn de Porres y cerca del estadio nacional Tiburcio CarÃas Andino, el Cesamo, también conocido como La Sanidad, funciona desde 1964.
Aunque su vieja estructura ha sido atacada por el deterioro, el abandono y un nuevo mal: la delincuencia; al menos 100 mil pacientes al año tienen un espacio donde buscarle solución a sus problemas de salud.
Las atenciones
Los 37 médicos generales y especialistas, 7 licenciadas en enfermerÃa y 47 enfermeras enfermeras auxiliares, que conforman el personal del centro atienden en tres turnos no solo a la población capitalina, sino a pacientes de 16 aldeas del Distrito Central y de otros municipios de Francisco Morazán.
Doña Martha Cerna, una capitalina de 63 años de edad, residente de barrio El Bosque, es una de las 1,500 personas que a diario que reciben atención en el Cesamo.
"Tengo 20 años de venir a este lugar, mi familia y yo hemos encontrado solución a nuestros males", dijo la humilde mujer, mientras salÃa de la unidad de Trabajo Social en busca de apoyo para realizarse una mamografÃa.
Y es que el aumento en un 50 por ciento en la demanda de atención ha obligado a las autoridades del centro a extender las jornadas de trabajo a los sábados y domingos.
"Nuestro objetivo es poder brindar al paciente la atención de calidad y calidez en el momento que lo requiere, nacimos para atender a un pequeño sector de la ciudad, pero con el paso de los años la población se ha incrementado en un 50 por ciento", dijo
Wilson MejÃa Murillo, director del centro asistencial.
Las especialidades
Según Murillo, los servicios de mayor demanda son odontologÃa, ginecologÃa y medicina general, siguiéndole muy de cerca los servicios preventivos como el control de vacunas.
Es el único centro asistencial que atiende y cuenta con antirretrovirales para personas con VIH-sida.
Además posee áreas de trabajo de enfermerÃa, la unidad de Ultrasonidos, Farmacia, Trabajo Social, AsesorÃa legal, EstadÃsticas, Administración, unidad de Ambiente, ConsejerÃa familiar, Terapias respiratorias, PreclÃnica, Vacunas, Post clÃnica y la unidad de Inyecciones y curaciones.
En la jornada matutina trabajan tres especialistas, uno en el área de ginecologÃa, pediatrÃa, inmunologÃa y alergias y psiquiatrÃa.
El mayor orgullo de las autoridades del Alonso Suazo es el laboratorio clÃnico, dotado de equipo con tecnologÃa de puntal donde se realizan análisis por el orden de más de 50 muestras diarias.
"Trabajamos con el mayor de los cuidados en cada muestra o análisis que realizamos, son más de 100 muestras diarias y algunas veces esta cifra aumenta a 250 según los dÃas de la semana", explicó Mitzi Castro, jefa del Laboratorio del centro de asistencial.
Detalló que el personal del laboratorio está debidamente capacitado para realizar los análisis clÃnicos a pacientes.
Pero la labor del Cesamo se ve oscurecida por la serie de necesidades que enfrenta a diario.
Desde problemas con tuberÃas de aguas negras y potable, daños en la infraestructura, hasta desabastecimiento de medicamentos forman parte del rosario de necesidades por las que las autoridades claman respuestas a la SecretarÃa de Salud.
La meta es atraer a la empresa privada para desarrollar proyectos de mejoramiento de la infraestructura del centro asistencial, que ya suma 47 años de servicio.
La construcción del centro asistencial inició en 1961, durante el gobierno de expresidente Ramón Villeda Morales, pero fue hasta tres años después que comenzó a funcionar, bajo la dirección del doctor Alonso Suazo, médico general y cirujano, originario de La Paz, a quien debe su nombre.
Hoy, 100 mil pacientes reciben atención médica ahà en lugar de buscar el ya colapsado hospital Escuela.