Honduras
La humilde vivienda de doña Ana BelÃn Hernández y de su esposo José Ramón Zúniga se vistió de fiesta. Ayer la pequeña Milagros Suyapa llegó al fin a su acogedor hogar ubicado en la colonia Altos de La Sosa.
La bebé, cuyo nombre hace honor a su nacimiento accidentado en la mediana del bulevar Suyapa, fue dada de alta ayer de la sala de Cuidados Intermedios, donde permaneció interna durante 10 dÃas.
Vestida con un mameluco rosado, con un gorro de Rosita Fresita y con una colcha en tono rosa, salió del hospital Escuela en brazos de su madre.
Desesperación
La alegrÃa por saber que la bebita ya estarÃa en casa se opacó por un momento, y la duda y la desesperación se apoderaron de sus padres.
Al momento de presentar la documentación personal de Hernández le dijeron que no le podrÃan dar a la menor, pues necesitaba presentar su tarjeta de identidad.
La atribulada madre dijo que no sabrÃa cómo hacer, "me robaron la cartera y perdà todos mis papeles, solo me quedé con una copia de la identidad que tenÃa en la casa, pero me dijeron que no vale". La madre fue hasta asesorÃa legal para que le pudieran "valer" la fotocopia de la cédula.
Minutos más tarde ingresó a la sala con una bata esterilizada y vistió a Milagritos, para sacarla del hospital, con la ropita que los capitalinos de buen corazón le regalaron.
AlegrÃa en casa
La llegada a la casa de la bebé fue la alegrÃa de sus hermanos y de su abuela, MarÃa Alfaro, quien la recibió con una ráfaga de besos y abrazos en el portón de su humilde vivienda.
La alegrÃa de los hermanos de Milagritos, José Antonio, de 9 años, y Roger de 16; era notoria, la miraban y la tocaban con ternura.
Su madre, después de presentarla al resto de la familia, la acostó en su delicada cuna.
"Me siento muy contenta, le agradezco a Dios que mi niña no estuvo más (tiempo) en el hospital y agradezco a todas esa personas que me ayudaron con lo que mi hija necesita", dijo Hernández.
La niña va a requerir de medicamentos por algunos dÃas más, según las indicaciones del pediatra.