Honduras
El sonido de las sirenas dio la voz de alerta. Una emergencia se desataba en la escuela Emmanuel de la colonia Canaán debido al deslizamiento del cerro. De inmediato los pequeños alumnos salieron apresuradamente -pero sin perder la calma- de sus salones de clases, con sus manitas en la cabeza, y se formaron en el patio. En seis minutos, los 300 escolares ya habían formado filas y esperaban instrucciones de sus maestros para salir lo más pronto posible del centro.
El reporte oficial de los socorristas, personificados en algunos maestros, indicó que ningún pequeño había sufrido daño alguno.
El simulacro de evacuación mostró a las autoridades edilicias y del gobierno de Japón que visitan la capital la buena capacidad de respuesta que tienen estos capitalinos.
Mientras la emergencia era atendida, el vicepresidente de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), Izumi Takashima, observaba con satisfacción los logros obtenidos con el proyecto Bosai, que se ejecuta en la zona.
Luego de verificar el impacto positivo que ha tenido y la alta vulnerabilidad de la capital, el funcionario japonés reiteró que debe ampliarse a otras zonas de riesgo.
"Todas las informaciones y reportes que me están llegando muestran que este proyecto ha sido algo muy bueno, inclusive la forma de pensar y conciencia de las personas que viven en estos lugares ha cambiado", destacó. El alcalde Ricardo Álvarez indicó que la primera etapa del proyecto Bosai está por finalizar, sin embargo, confía en una segunda fase para continuar preparando a las comunidades a convivir con el riesgo.
El edil entregó un pergamino a Takashima, que lo declara como visitante distinguido de la capital, como muestra de agradecimiento al gobierno japonés.